*Al reunirse con el presidente Peña Nieto dijo que su objetivo es lograr la firma del acuerdo, aunque al reunirse con el sector empresarial ni siquiera tocó el tema.

Otro País Noticias, México, 6 de julio (EFE).- El próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, apuesta por una negociación continuista del TLCAN, un asunto de gran relevancia que no es prioritario para el izquierdista, que abraza la máxima según la cual “la mejor política exterior es la interior”.

Contundente ganador a la Presidencia de México en los comicios del 1 de julio, el líder de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) dio tranquilidad a mercados y empresas al afirmar el martes tras una reunión con el aún mandatario Enrique Peña Nieto que el “propósito” último es “lograr la firma del acuerdo”.

Hasta que asuma el cargo el 1 de diciembre, López Obrador trabajará “de manera conjunta” con el actual gobierno en la compleja renegociación de este convenio -vigente desde 1994- entre México, Estados Unidos y Canadá, que se realiza a petición del presidente estadounidense, Donald Trump, que considera que perjudica a su nación.

Aportando técnicos especialistas, el izquierdista respetará el equipo negociador que hoy encabeza el ministro de Economía, Ildefonso Guajardo; el subsecretario Juan Carlos Baker y el jefe negociador Kenneth Smith, respaldado por la Secretaría de Relaciones Exteriores y su canciller, Luis Videgaray.

“Tengo información de que no lo han hecho mal”, apuntó López Obrador.

Este mensaje se sumó al anuncio de la visita del secretario estadounidense de Estado, Mike Pompeo, el 13 de julio, y a una conversación entre Trump y López Obrador bien valorada por ambas partes en la que hablaron de un pacto integral entre los dos países para impulsar el desarrollo y reducir la migración.

“No creo que López Obrador tenga un modelo de TLCAN nuevo; ni durante su campaña se pronunció sobre alguna propuesta. Los temas en la agenda ya están establecidos”, dijo la doctora Aribel Contreras, coordinadora de la Licenciatura en Administración de Negocios Internacionales de la Universidad Iberoamericana.

López Obrador dio un giro importante a su discurso, pues hasta 2016 había criticado ciertos puntos del convenio comercial, en línea con un mensaje marcadamente nacionalista.

Prueba de este cambio es que el político anunció incluso al jefe de su equipo negociador antes de ganar las presidenciales. Se trata de Jesús Seade, doctor en Economía de la Universidad de Oxford.

Seade trabajará estrechamente con la futura ministra de Economía, Graciela Márquez, y con el próximo canciller, Marcelo Ebrard, anunció el próximo presidente este jueves en rueda de prensa.

Para Contreras, aún con el cambio de gobierno en México, las legislativas de noviembre en Estados Unidos y las provinciales en Canadá, se logrará un acuerdo en 2019.

Además, también se produciría una reunión entre Trump y López Obrador, que no ocurrió con Peña Nieto aunque el titular del Ejecutivo mexicano se puso “de tapete” del republicano en muchos temas.

López Obrador ha hablado incluso de lograr acuerdos comerciales integrales con América del Norte junto con países centroamericanos. “Algo parecido a lo que fue la Alianza para el Progreso, enfocado no sólo al comercio sino al desarrollo regional”, indicó en su discurso de cierre de campaña.

No obstante, todo parece indicar que López Obrador se centrará mucho más en el mercado interno, con un modelo económico que defiende valores con la premisa de que “la mejor política exterior es la interior”.

El virtual presidente electo basa buena parte de su programa económico en la actualización del llamado desarrollo estabilizador, una etapa de 1954 a 1970 con enorme bonanza económica y valores como la autosuficiencia alimentaria, que ha sido muy criticada por sus detractores, que lo tachan de proteccionista.

Un buen indicador de esta preferencia por el desarrollo interno del país -que desde el TLCAN se abrió al comercio exterior y cuenta hoy con 12 tratados de libre comercio con 46 países- quedó reflejada en la reunión del miércoles con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

El izquierdista no habló del tratado en la rueda de prensa posterior, que se centró en escenificar la buena sintonía con el empresariado y desgranar algunos programas sociales como un plan para jóvenes y la pensión universal para adultos mayores.

El presidente del CCE, Juan Pablo Castañón, fue el único que hizo una referencia, breve, al comercio internacional:

“Él ha establecido con nosotros una agenda a través de las distintas áreas del equipo de transición para hablar de los temas de seguridad, de salud, de finanzas y variables macroeconómicas, de proyección económica, del área internacional, de México en la diversificación de los mercados”.