*“Ese asunto está absolutamente aclarado”, afirma respecto de una supuesta estructura financiera radicada en paraísos fiscales a fin de obtener fondos para su campaña.

Otro País Noticias, México, 26 de abril (Notimex).- El candidato de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya, dio por concluido cualquier asunto relacionado con las acusaciones en su contra por el supuesto lavado de dinero, a través de la venta de una nave industrial.

“Por cuanto a mí respecta, ese asunto está absolutamente aclarado. No existe un procedimiento en mi contra”, añadió, luego de las publicaciones del diario El Español, sobre la existencia de una estructura financiera radicada en terceros países y paraísos fiscales a fin de obtener fondos para su campaña.

Interrogado de manera directa si existen recursos de procedencia ilícita en su contra, respondió: “Por supuesto que no”.

Antes, Anaya se sumó a la condena colectiva por el asesinato de los tres jóvenes cineastas de Tonalá, Jalisco y expresó que en lugar de hablar de temas como la amnistía, como lo propone Andrés Manuel López Obrador, “debemos hablar de justicia”.

De la misma forma, solicitó al tabasqueño que cese las descalificaciones, que se serene y se tome un té de tila, pues consideró que el país reclama el fin de la violencia.

“Está muy enojado López Obrador, no se logra recuperar del enojo del día del debate, pero que se acuerde que quien se enoja pierde, que se tranquilice, que recupere la serenidad, que se ponga a hacer campaña con tranquilidad, sin violencia verbal como ahora, de manera desesperada, lo empieza a hacer”, expresó.

En su tradicional conferencia matutina, consideró que no podemos, como sociedad, acostumbrarnos a esta aberración, si no a contar con una auténtica política de seguridad que ponga en el centro de la estrategia a las personas y las víctimas.

Planteó que durante su gobierno, de favorecerle el voto ciudadano el 1 de julio, dará un impulso decidido a la educación, el empleo, la cultura y el deporte para enfrentar el problema de la violencia con una nueva estrategia que implica, entre otras cosas, desmantelar a las organizaciones criminales y no sólo detener a los líderes.

Además, quiere duplicar el tamaño de la Policía Federal, profesionalizar y certificar a todas las policías del país, pues de acuerdo con datos de la organización Causa en Común, prácticamente ninguna corporación cumple con los estándares establecidos en la norma correspondientes y, evitar que lleguen más armas al país.