*Advierte que está en niveles de cuando el voto se restringía a hombres blancos con propiedades.

Otro País Noticias, Nueva York, 13 de mayo (Notimex).- La participación electoral en Estados Unidos ha disminuido a niveles de cuando el voto se restringía a hombres blancos con propiedades debido a que la población no se siente representada por la clase política, expresó el lingüista y crítico social Noam Chomsky.

En una entrevista publicada esta semana por el sitio TruthOut, Chomsky indicó que las razones por las que la población en Estados Unidos se niega a participar en los procesos democráticos es que “la gran mayoría no está en esencia representada” por los políticos que compiten en elecciones.

Añadió que “las opiniones y preferencias (de las personas) son ignoradas por sus propios representantes, quienes, como otros, escuchan de manera abrumadora las voces del sector ultra-rico y corporativo ¿Entonces, para qué molestarse (en votar)?”.

De acuerdo con las cifras oficiales de participación en las más recientes elecciones presidenciales en Estados Unidos, apenas poco más de la mitad del electorado registrado para votar ejerció este derecho en las urnas.

La escasa participación de la población que puede votar en Estados Unidos ha sido una tendencia constante en las recientes elecciones generales.

A esa baja participación de electores, se suma el hecho de que millones de personas, alrededor de seis millones, no pueden votar debido a que cuentan con antecedentes criminales, lo que afecta de manera particularmente fuerte a minorías. A eso se añaden esfuerzos de “supresión de voto”.

Estas tendencias corren en paralelo al hecho de que los candidatos a elección en Estados Unidos reciben todo su financiamiento de donantes privados, la gran mayoría de las veces grandes corporaciones con intereses políticos o millonarios con agendas particulares.

Chomsky sin embargo señaló el ejemplo de la campaña del aspirante presidencial Bernie Sanders, derrotado en la primaria del Partido Demócrata por Hillary Clinton, como una manera de desafiar la dependencia de los candidatos al dinero de las grandes corporaciones y los millonarios.

Sanders rechazó todas las contribuciones de empresas a su campaña política, un hito en la historia electoral en Estados Unidos. La inmensa mayoría de sus contribuciones a Sanders fueron donaciones de 20 dólares realizadas por individuos que creían en su plataforma.

Esa campaña “rompió con el añejo patrón de la dependencia de la riqueza y el poder corporativo”, puntualizó Chomsky. Sugirió que ese tipo de campañas podrían representar de mejor manera los intereses de los ciudadanos y, en consecuencia, aumentar la participación electoral.

Sanders “bien podría haber ganado la nominación, tal vez la elección, de no haber sido por las maquinaciones de los administradores del nuevo Partido Demócrata de Obama-Clinton”, subrayó Chomsky.

El lingüista advirtió además que lo crucial para Sanders no hubiera sido ganar, sino llevar a cabo en el gobierno las promesas de campaña.

“Sin una base popular masiva y de comprometidos activistas, Sanders no podría haber hecho nada, incluso si hubiera sido electo”, precisó Chomsky.