*Los deportistas nacionales consiguieron 132 medallas de oro y desbancaron a Cuba como potencia deportiva en la región.

De la redacción

Otro País Noticias, México, 3 agosto de 2015.-La meta eran 127 oros para asegurar el segundo lugar histórico, pero México logró más que eso y se proclamó campeón de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018 con una ganancia final de 132 medallas amarillas, relegando al segundo lugar a Cuba, la potencia del pasado.

Aunque la delegación mexicana llegó a la cita regional sin ninguno de sus medallistas en Río 2016, que en su mayoría eran favoritos al oro en Barranquilla, los 675 deportistas que la integraron para ser la más numerosa de todos los Juegos dominaron desde el principio en los escenarios colombianos para desconcierto de los cubanos y los mismos anfitriones.

La preparación con la que llegó y el pobre rendimiento de Colombia en sus deportes fuertes se combinaron para para que México nunca abandonara la cima del medallero y se convirtiera en el mejor de la región compitiendo con Cuba.

La edición más reciente en la que el deporte tricolor se impuso en unos Centroamericanos enfrentando a los isleños fue en San Juan 1966. México ganó en El Salvador 2002 y en Mayagüez 2010 pero sin Cuba.

Al ser la delegación con más integrantes, incluso Colombia que extrañamente no compitió con equipo completo pese a ser sede, y buscar podios en 35 especialidades, México tenía más opciones para obtener preseas doradas y no las desaprovechó ni en disciplinas que no reparten preseas en Juegos Olímpicos. De hecho arrasó en 15 de ellas.

A los seleccionados nacionales poco importó que la nación anfitriona programara los primeros días de competencia al ciclismo y las pesas, deportes en los que es potencia olímpica y mundial, así como al patinaje, para ser ellos quienes empezaran como líderes en el cuadro general de medallas.

Sin embargo, sus pronósticos fallaron, quizá porque sus deportistas no se dosificaron y emplearon su pico de rendimiento entre el 26 de mayo y el 8 de junio para ganar los Juegos Sudamericanos de Cochabamba, o porque se confiaron demasiado por ser locales.

Por ejemplo, el velódromo de Cali, subsede de Barranquilla 2018, vio cómo los tricolores superaron a los anfitriones en pruebas que creían ganadas, al adjudicarse ocho oros, mismos que permitieron a México ganar este deporte.

En las pesas, los colombianos no sólo batallaron con su eterno rival en la disciplina, es decir Venezuela, que les arrebató 7 oros, también con México cuyos exponentes guiados por el entrenador chino que comanda la selección nacional, Chen Xiang, y que ya han sido medallistas mundiales, se colgaron cuatro metales amarillos.

Los nadadores mexicanos, que en su mayoría entrenan en Estados Unidos, dominaron la alberca en unas competencias en las que no tuvieron mayores rivales, pues los venezolanos, que destacaron en Veracruz 2014, simplemente no figuraron debido a la escasa preparación consecuencia de la crisis económica en su país.

Ni la ausencia de muchos venezolanos, rivales fuertes en deportes de contacto, ayudó a Cuba a mantener su hegemonía. Y es que el deporte cubano también atraviesa problemas financieros y además está renovando sus selecciones.

En contraste, el cambio generacional en los clavados y el nado sincronizado no afectó el desempeño mexicano ya que en ambos casos el país dominó las competencias como ha sido casi siempre en estas especialidades.