Martha Cupa León 

En Navidad festejamos el nacimiento de Jesús, o como dirían otros, del Niño Dios. Yo digo el bebé Dios, pues en español decimos bebé cuando nos referimos a un niño recién nacido o de pocos meses y que todavía no camina. 

Bebé en inglés, alemán, danés y holandés se dice baby. En francés, bébé; en italiano, bambino; en galés, babi; en esperanto: bebo; en húngaro, baba;  en noruego, babyen;  en portugués, bebê;  en sueco, bebis

¿No les parece una coincidencia que en los idiomas mencionados, en la palabra equivalente a bebé aparezca dos veces la letra “b”?

Por lo general, a los seis meses de edad, el bebé ya repite sonidos, es decir, balbucea. En esta etapa no hay una intención comunicativa, según explica Claustre Cardona, logopeda y psicopedagoga, miembro de la Asociación Española de Logopedia, Foniatría y Audiología. 

El niño se divierte repitiendo sílabas como “babana, nenene, papapa”, porque los  sonidos más fáciles de pronunciar en este tiempo son los correspondientes a las letras b, n y p, por lo que no es casualidad que las palabras del bebé sean las que reiteren sus sílabas, como bebé, baba, papá, nene.

Muchas de las palabras que conforman los idiomas están basadas en onomatopeyas o, en este caso, en los balbuceos del bebé. Me parece que esto explicaría la razón por la cual las palabras que equivalen a bebé en varios idiomas incluyen dos “b”.