*Señaló que se pretende una modernidad forjada desde abajo y para todos.

Otro País Noticias, Ciudad de México, 1 de diciembre de 2018.- El presidente Andrés Manuel López Obrador destacó que el objetivo de su gobierno es buscar la purificación de la vida pública de México y prometió atención especial a los pueblos indígenas del país, pues reiteró que, por el bien de todos, primero los pobres.

Al iniciar su discurso en el Zócalo capitalino luego de recibir el bastón de mando de los pueblos indígenas y afromexicanos del país, señaló que se pretende una modernidad forjada desde abajo y para todos.

“Vamos a darle atención especial a los pueblos indígenas, es una ignominia, una vergüenza que los pueblos originarios vivan desde hace siglos bajo opresión y racismo, con pobreza y marginación a cuestas”, aseveró.

López Obrador reafirmó el compromiso de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo de México y hacer realidad la cuarta transformación de la vida pública del país.

En un extenso discurso ante unos 150 mil asistentes al encuentro, que llenaron el Zócalo, y donde el presidente aludió a cien compromisos, anunció el inicio de un plan para los damnificados por los sismos de 2017, quienes tendrán trabajo, vivienda y servicios públicos, además de que las personas con discapacidad e infantes pobres tendrán una pensión igual a la de los adultos mayores.

Tras recibir el Bastón de Mando y ser consagrado por los pueblos indígenas y afrodescendientes del país en el Zócalo capitalino, adelantó que habrá un programa de construcción y reconstrucción de escuelas, centros de salud, edificios públicos y templos que forman parte del patrimonio cultural del país.

Dio a conocer también el inicio del mejoramiento urbano en colonias pobres y marginadas de la frontera norte, además de apoyos para personas con discapacidad en pueblos y colonias marginadas.

Anunció la puesta en marcha de diversos apoyos a pequeños productores y a comunidades y dio a conocer que en este mes iniciará la construcción de caminos de concreto en comunidades marginadas en Guerrero y Oaxaca, con la participación de los pobladores de dichas zonas.

Con ello, destacó, será posible emplear a las personas de las áreas más pobres del país, además de que los caminos de concreto son más duraderos que “los que hacían los contratistas asociados con autoridades corruptas, que “nada más pintaban las carreteras y al poco tiempo con la lluvia volvían a ser terracería. ¡Eso se acabó!”, expuso.

Aseguró que se comprará a precios justos a productores locales de arroz, frijol y leche, en almacenes y depósitos de Liconsa y Diconsa, además de apoyar a pescadores con la comercialización de atún y sardina en tiendas de pueblo, por ser proteína de buena calidad.

Dijo además que el programa de siembra de árboles frutales se traducirá en la creación de 400 mil empleos permanentes para arraigar a la gente en sus comunidades de origen.

Se comprometió a rescatar Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y aseguró que a mitad de su sexenio bajará el precio de las gasolinas y los combustibles.

Afirmó que el plan es que a mitad de su gobierno, cuando estén rehabilitadas las seis refinerías del país y se haya creado la de Dos Bocas, en Tabasco, bajará el precio de las gasolinas y los energéticos.

López Obrador aseveró que para ello “ya estoy llamando a los trabajadores de Pemex y CFE, activos y jubilados, para sacar adelante a estas dos grandes industrias”.

Además, anunció apoyos para el campo, en donde se rescatará la propiedad social, el ejido y a las comunidades en el país.

Por otra parte, advirtió que se acabaron “las lacras de la política”, por lo que se abatirá el amiguismo y el nepotismo, además de que habrá completa transparencia hacia la ciudadanía para saber cuánto gana cada servidor público.

Reiteró que, ante el cuestionamiento de sus adversarios, se liberarán muchos recursos para los programas sociales porque se abatirá la corrupción en el país, y además de transparentar la nómina, se acabarán los bonos para los altos funcionarios públicos.

Sostuvo que el apoyo del gobierno al pueblo se entregará de manera directa, para evitar “moches”, corrupción y manipulación política, por eso se lleva a cabo un censo para verificar a cada beneficiario y entregar una tarjeta para recibir directamente los apoyos, sin intermediario alguno.

Anunció que Bansefi se convertirá en el Banco del Bienestar y pronto tendrá sucursales en todo el territorio nacional, a fin de que la gente pobre, hasta los pueblos más apartados, puedan cobrar el dinero del pueblo, que es el del presupuesto.

El aumento del presupuesto es para los programas sociales, para ello se eliminarán muchos bonos, porque se acabarán la corrupción y los lujos del gobierno con esa fórmula. No van aumentarán los impuestos ni se crearán nuevos ni la deuda pública se incrementará, aseguró el mandatario.

Aseguró que la descentralización del gobierno federal no afectará a los trabajadores al servicio del Estado, pues será voluntaria y habrá oportunidades para ellos.

López Obrador resaltó que se descentralizará el gobierno, porque todo el país es México, por lo que las distintas dependencias despacharán en otras entidades.

Dejó claro que este proceso se llevará a cabo de manera voluntaria, sin afectar a los trabajadores al servicio del Estado, quienes -dijo- tendrán oportunidades para la adquisición de vivienda, educación para sus hijos, atención médica y seguridad social.

Dio a conocer que este mes iniciará un programa de mejoramiento urbano en las colonias marginadas en los centros turísticos, pues es una pena que hay lugares turísticos como zonas de gran lujo y al mismo tiempo colonias sin agua, drenaje un alumbrado público.

Destacó que dicha estrategia de mejoramiento se aplicará en primer término en Los Cabos, Baja California Sur; Puerto Vallarta, Jalisco; Bahía de Banderas, Nayarit; Acapulco, Guerrero, y Solidaridad, Quintana Roo.

Reafirmó su compromiso con la construcción del Tren Maya, que llevará pasajeros y mercancías, a fin de fomentar el empleo con la actividad turística en los estados del sureste, particularmente la zona de la Península de Yucatán.

Dejó claro que el robo de combustible, conocido como huachicoleo, se volverá delito grave en el país, por lo que “no habrá huachicoleo ni abajo ni arriba”.

“Se lo digo a todos aquellos que se ocupan de estas prácticas ilegales y sobre todo a sus mamitas queridas”, expresó ante los ciudadanos presentes en el Zócalo capitalino la tarde de este sábado.

“Todos nos vamos a portar bien, ese es el acuerdo. De todas maneras, estará prohibido y se convertirá en delito grave y sin derecho a fianza, la corrupción, el huachicoleo, lo digo en esta plaza. No va a haber huachicoleo, ni abajo ni arriba”.

En este marco, López Obrador aseveró también que “no podemos ser candil de la calle y oscuridad de la casa” y dijo que se limitarán los viajes de funcionarios federales al extranjero.

Durante la lectura de 100 puntos de la llamada Cuarta Transformación de la vida pública nacional, López Obrador ofreció que se reactivará la economía desde abajo para que haya mucho trabajo.

Ante los presentes en el Zócalo capitalino, dejó claro que a nadie estará permitido violar las leyes, no habrá impunidad, además de que se cancelarán fueros y privilegios.

Los ciudadanos reunidos en la Plaza de la Constitución escucharon con respeto y en completo orden el mensaje del nuevo presidente de México, quien confirmó que los ex presidentes ya no recibirán pensiones, ni tendrán a su servicio a funcionarios públicos civiles o militares, como lo aprobaron los nuevos legisladores federales, a quienes expresó su reconocimiento.

Luego de recibir el Bastón de Mando y ser consagrado por los pueblos indígenas y afrodescendientes del país en el Zócalo capitalino, señaló que, además del avión presidencial, se venderá toda la flotilla de aeronaves que eran utilizadas para el traslado de altos funcionarios públicos.

Sólo quedarán las que tienen que ver con seguridad pública, protección civil y traslado de enfermos, aclaró.

Asimismo, aseguró que el Ejecutivo dejará de ser “el poder de los poderes”, por lo que garantizó relaciones respetuosas con legisladores y autoridades judiciales.

Aseguró también que su gobierno será respetuoso de la libertad sindical, pero advirtió que ya no habrá dirigentes protegidos por el gobierno.

Por ello, los líderes gremiales, sostuvo el Ejecutivo federal, serán elegidos libremente por los trabajadores, mediante voto libre y secreto. El gobierno, añadió el mandatario, no “dará línea”; eso corresponderá al pueblo con su voto libre y secreto.

Dijo también que en el nuevo gobierno no sólo se promoverá el bienestar material, sino también el bienestar del alma, por lo que se creará una Constitución Moral que fortalezca los valores nacionales, culturales y espirituales.

En ese sentido indicó que “nunca jamás vamos a afectar las costumbres, tradiciones y creencias, nunca vamos a ir en contra de las ideas libertarias de los ciudadanos, estamos por el diálogo, la tolerancia, la diversidad y el respeto a los derechos humanos”.

Por ello, ante ciudadanos reunidos en el Zócalo capitalino, refirió que se convocará a profesionales, psicólogos, religiosos, filósofos y ciudadanos en general, para celebrar un congreso donde se elabore la citada Constitución Moral.

Al leer los 100 puntos que integran la Cuarta Transformación señaló que en su gestión se exaltarán las culturas originarias de México, “vamos a recodar siempre las transformaciones históricas y el sacrificio de nuestros héroes”.

Para concluir su mensaje, López Obrador invitó a la población a contribuir para convertir en realidad los compromisos asumidos y dio a conocer que acudirá personalmente a entregar al Congreso su informe de gobierno y, además, en un acto anual en la Plaza de la Constitución, repasar los compromisos uno a uno para saber si se han cumplido o siguen pendientes.

Al concluir su discurso en el Zócalo capitalino, luego de recibir el Bastón de Mando de pueblos indígenas y afromexicanos, el Ejecutivo federal llamó a dialogar en plazas públicas y en los hogares sobre los avances del gobierno, a fin de que haya transparencia y se acaben la corrupción y la impunidad.

Es preciso, enfatizó, analizar en los hogares si mejora la situación del pueblo y tomar entre todos los acuerdos que más convengan a la nación, pues la idea es que no se pierda la comunicación directa con el pueblo.

“Necesito del pueblo, conozco la historia, cuando gobernantes revolucionarios se desprenden, cometen el error de separarse del pueblo, no les va bien”, aseveró el mandatario.

López Obrador pidió “no me dejen solo, porque sin ustedes no valgo nada, o casi nada. Yo no me pertenezco, yo soy de ustedes, del pueblo de México”, y aseguró que “primero muerto que traicionarles”.

Llamó a actuar con optimismo y alegría “porque tenemos la dicha de vivir tiempos interesantes. Estamos en un momento estelar en la historia porque entre todos empezamos a construir la justicia y la felicidad que el pueblo merece y una nueva vida para esta gran nación”. (Notimex)