Por Mariángel Calderón

Otro País Noticias, México, 20 Jul (Notimex).- De la totalidad del consumo de vino en México, poco menos de 25 por ciento es originario de productores mexicanos, por lo que es necesario impulsar el crecimiento del sector, explicó el director comercial de Tintos Nueva Era, Juan Carlos Álvarez.

Además, resaltó a Notimex el dinamismo de ese sector en los últimos cinco años con el surgimiento de nuevos productores de diferentes regiones, no solo las ya conocidas como las de Ensenada.

El directivo comentó que el corporativo Tintos Nueva Era, con cinco años de operación, busca impulsar otros sectores como el gastronómico y de productos mexicanos como cervezas mexicanas y mezcales.

En ese sentido, refirió que en el país existen aún muchos mitos en cuanto al consumo de vino y citó la creencia de que éste es sólo para un selecto grupo de la población, aunado a la idea de que México carece de producción de vino de calidad, por lo que, dijo, es necesario dar a conocer a los nuevos paladares la producción de vinos nacionales.

Ello, aunado a que muchas veces el consumo de vino está envuelto en un velo de formalidad.

“Hay un gran número de personas que toman vino ocasionalmente, muchos de los cuales toman vino extranjero porque hay la noción de que el vino mexicano es caro (…) para nosotros es muy importante ese nuevo consumidor y atraer al consumidor de vinos extranjeros y mostrarles vinos de otro tipo, cada vez surgen más vinos mexicanos procedentes de otras regiones y de diferentes precios”, enfatizó.

El consumo de vino en el país es de 700 mililitros per cápita, una proporción menor en comparación con la cantidad de vino que se bebe en otros países, lo anterior sumado a que del total de consumo de vino en el país, menos de 25 por ciento es de producción nacional.

“Aunque cada vez es mejor visto el vino mexicano, la realidad es que no alcanzamos al 25 por ciento de consumo y sigue predominando el vino extranjero, principalmente de España y Chile”.

Explicó que a veces el formalismo aleja a los consumidores, por lo que se requieren espacios más informales, aunado a que los precios de los vinos en los restaurantes muchas veces son excesivos, por lo que es necesario desmitificar el consumo de esta bebida y buscar opciones económicas y de calidad que maridan bien con una gran diversidad de alimentos.