En este 2019, se vivió un cambio generacional de beisbolistas mexicanos en las Grandes Ligas, se dejó de hablar de algunos peloteros para darle paso a nuevos nombres que fueron acumulando participaciones en Las Mayores.

Al tiempo que la afición pudo ver la consolidación de algunos jugadores nacionales, quienes ya estaban instalados y cobraron mayor protagonismo en sus respectivos equipos.

Atrás quedaron nombres como el de Adrián “Titán” González, Jaime García, Jorge De la Rosa, Yovani Gallardo, Jaime García, de quienes se hablaba en la temporada del 2018.

Surgieron nombres como José Urquidy, Andrés Muñoz y Gerardo Reyes, que hasta hace un año eran desconocidos, pero que con el trascurso de la campaña fueron tomando protagonismo y ganándose la confianza de sus managers.

El 2019 fue testigo de cómo Roberto Osuna, con Astros de Houston, terminó con el mayor número de salvamentos en la Liga Americana, quedando segundo a nivel global sólo por detrás de Kirby Yates de Padres de San Diego.

Aunque no todo fue miel sobre hojuelas parra los mexicanos en la MLB, ya que una lesión en la espalda le impidió seguir con la gran temporada que tenía el jardinero Alex Verdugo con los Dodgers de Los Ángeles., lo que lo alejó cuando su equipo más lo necesitaba.

De igual manera, Joakim Soria y Héctor Velázquez vieron reducida su participación con respecto a la temporada pasada, cuando fueron piezas fundamentales en sus respectivos equipos.

José Urquidy: De las sucursales a la Serie Mundial

Quizá en este año, el nombre que más cautivo la atención del béisbol mexicano fue el de José Urquidy, un novato de Mazatlán, Sinaloa que con los Astros de Houston que vivió un ascenso meteórico desde las sucursales Doble A y Triple A al grado de formar parte de la rotación en la Serie Mundial, ante Nacionales de Washington.

Ante la necesidad de un abridor para el cuarto juego, Hinch le dio la responsabilidad al sinaloense, quien se convirtió en el tercer pitcher mexicano en abrir un juego de Clásico de Otoño, junto con Jaime García y Fernando “El Toro” Valenzuela.

Urquidy subió a la lomita del parque de los Nacionales y solo necesitó de 67 lanzamientos para maniatar a los capitalinos y apuntarse la victoria en su primera temporada en la Gran Carpa, emulando a Valenzuela como el segundo novato mexicano con triunfo en Serie Mundial, con lo que coronó una grabó su nombre con letras de oro.

Roberto Osuna, el cerrador más efectivo de la Liga Americana

Cuando los Astros de Houston trajeron a Roberto Osuna en 2018, lo hicieron con la consigna de que fuera el preparador y el encargado de la octava entrada, aunque con el transcurso de la campaña fue nombrado el cerrador oficial de los siderales.

Para la temporada 2019, “el cañoncito” fue uno de los rescatistas más efectivos no solo de la Liga Americana, sino de toda la Gran Carpa al apuntarse el salvamento en 38 ocasiones y culminar con marca de 4-3.

Terminó como el líder de rescates del nuevo circuito, y segundo en Las Mayores, por detrás de Kirby Yates, de Padres de San Diego, un título que ningún otro pelotero azteca había conseguido.

Al tiempo que se convirtió en el pitcher más joven, con 24 años de edad, en la historia que llega a 150 salvamentos totales en la Grandes Ligas, superando a Craig Kimbrel, que llegó a esa cifra con 25 años.

La sangre joven en San Diego y los lanzamientos de 100 millas por hora

En este año vimos la aparición de dos lanzadores jóvenes en el Big Show que tuvieron buenas actuaciones con los Padres de San Diego; el tamaulipeco Gerardo Reyes y el mochiteco Andrés Muñoz, quien presume una recta que rebasa las 100 millas por hora.

Reyes debutó en la Gran Carpa el viernes 12 de abril, cuando los frailes se impusieron 2-1 a los Diamondbacks de Arizona, mientras que Muñoz hizo su primera aparición el 13 de julio en la derrota 5-3 ante Bravos de Atlanta; para convertirse en los peloteros 12 y 13 que debutan con los frailes.

El debut de Muñoz dejó impresionados a los miembros de la organización de los clérigos, quienes no contaban con un relevista que lanzara a esa velocidad, por lo que se volvió fundamental para encarar el resto de la temporada.

Las lesiones fueron su “Verdugo”

Cuando los Dodgers de Los Ángeles se desprendieron de Matt Kemp y Yasiel Puig antes del comienzo de la temporada, pensaron en el rookie Alex Verdugo para ocupar esa plaza y ser el encargado de patrullar los jardines del Dodger Stadium.

Verdugo inició la temporada como la sangre fresca de los californianos teniendo grandes actuaciones tanto con el guante a la defensiva, como con el madero, impulsado carreras al por mayor y pegando cuadrangulares.

Todo apuntaba a que el mexicano jugaría la postemporada, tras 108 juegos disputados, 343 turnos al bate, 44 impulsadas, 101 hits 12 jonrones; estableciendo una gran campaña con Dodgers.

Hasta que en agosto una lesión en la espalada acabó con su participación en la temporada y ya no volvería a jugar, e inclusive se podría perder el inicio de la campaña 2020.

Los que siguen consolidándose

En la campaña recién finalizada se pudo observar cómo los lanzadores Giovanny Gallegos, de, Julio Urías, Oliver Pérez, y Sergio Romo se convirtieron en piezas fundamentales en los bullpens de sus respectivas novenas.

En tanto que el veracruzano Luis Cessa, de Yankees de Nueva York y Luis Urías, de Padres de San Diego, (actualmente, de Cerveceros de Milwaukee) disputaron más partidos con respecto a la temporada pasada.