La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) celebró que el Senado aprobara por unanimidad prohibir el castigo corporal como método correctivo o disciplinario a menores de 18 años.

Con esta adición al Artículo 44 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (LGDNNA) se logra un avance significativo a la lucha por la eliminación de la violencia contra niñas, niños y adolescentes y se fomenta un cambio cultural que propicia el respeto, señaló el organismo en comunicado.

Destacó que de acuerdo con los Resultados de la Consulta Infantil y Juvenil 2018, 40 por ciento de los menores de edad refirieron haber recibido o sufrido algún tipo de violencia en su hogar, e incluso 18 por ciento dijo haber sido víctima de violencia sexual.

Asimismo, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia en México (UNICEF) y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) mostraron en la Encuesta Nacional de Niñas, Niños y Mujeres de 2015, que 63 por ciento de las personas entre 1 y 14 años fue sometido a alguna forma de disciplina violenta por parte de algún adulto de su familia.

De hecho, el Panorama Estadístico de la Violencia contra Niñas, niños y adolescentes en México publicado en 2019 por UNICEF reveló que casi cuatro de cada 10 madres y dos de cada 10 padres reportan pegarle o haberles pegado a sus hijas o hijos cuando sintieron enojo o desesperación.

Ante esta situación, el Comité de los Derechos del Niño de Nacionales Unidas emitió en 2006 la Observación General número 8 en la cual define a los castigos corporales como todos aquellos en que se utilice la fuerza física y tengan por objeto causar cierto grado de dolor o malestar a niñas, niños y adolescentes, aunque sea de forma leve.

En este concepto entran desde los manotazos, las bofetadas, nalgadas y golpes en cualquier parte del cuerpo, ya sea con las manos o con algún objeto, hasta obligarlos a ponerse en posturas incómodas, producirles quemaduras, y obligarlos a ingerir alimentos hirviendo u otros productos.

El Comité enfatizó que el castigo corporal en todas sus modalidades, siempre es degradante, por ello, en 2015 recomendó al Estado mexicano asegurar que el castigo corporal sea explícitamente prohibido en la legislación federal y estatal.

La CNDH afirmó que los derechos de niñas, niños y adolescentes no son incompatibles con las prerrogativas que madres, padres, familias, personal docente, y personas cuidadoras tienen para educar, formar y guiar a sus hijas e hijos.