El 19 de enero de 2001 se fugó del penal de Puente Grande ‘El Chapo’ Guzmán.


La información se publicó este 28 de septiembre en el DOF.
Alfonso Durazo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, ya firmó el acuerdo de cierre.
CDMX.- Según lo anunció el Gobierno federal, el Centro Federal de Readaptación Social Número 20 Occidente, conocido como penal de Puente Grande, cerrará sus puertas.

Fue publicada este 28 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la información acerca del cierre del penal de máxima seguridad, ubicado en Jalisco.

Se señala en la publicación que los internos que todavía se encuentran recluidos en dicho centro de readaptación social serán trasladados a otras cárceles del país.

Las gestiones para dar acomodo a los presos de Puente Grande las realizará el Comisionado de Prevención y Readaptación Social, todo con respeto a los derechos humanos.

Sobre quienes prestan sus servicios en el penal, en la información publicada en el DOF se aseguró que se respetarían los derechos que tienen conforme a la ley.

Serán reubicados en otros centros penitenciarios federales que determine el Comisionado de Prevención y Readaptación Social, de acuerdo a las necesidades del servicio de la Institución”, se menciona en la publicación.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, ya firmó el acuerdo de cierre, con el que, además, se determinara el destino final del bien inmueble.

La prisión de la que escapó ‘El Chapo’
Ha destacado el penal de Puente Grande por la fama de algunos de sus internos, como el narcotraficante Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”.

Lo más comentado de este penal no fueron sólo los lujos con los que “El Chapo” vivía en esta prisión sino uno de sus últimos actos en este sitio, una de sus fugas.

Enclavado el penal en la carretera libre a Zapotlanejo, Jalisco, se edificó siguiendo el modelo arquitectónico y disciplinario de la prisión de máxima seguridad Almoloya de Juárez, ahora del Altiplano.

“El Chapo” fue trasladado a Puente Grande, luego de pasar unos meses en Almoloya por el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en 1993.

“El Chapo”, fundador del Cártel de Sinaloa, manejó desde el penal su empresa criminal a distancia, siguió comprando autoridades y consolidó su negocio.

Presos del penal relataron que “El Chapo” tenía celular, el cual prestaba a otros internos que tenían acceso al teléfono de la prisión de forma limitada.

En algunas ocasiones “El Chapo” pedía comida del exterior, la que compartía con otros presos, e incluso llegó a organizar fiestas en las que había comida, alcohol, música y mujeres.

Continuaron por años los excesos del narcotraficante, hasta que el 19 de enero de 2001 se fugó en un carrito de lavandería.

En el juicio que se le realizó a “El Chapo” en Nueva York, en el que lo declararon culpable de los cargos imputados y se le condenó a cadena perpetua, Vicente Zambada Niebla dio algunos detalles acerca de la fuga.

El encargado de la lavandería de Puente Grande, Chito, según dijo, escondió al “El Chapo” debajo de sábanas sucias para que escapara.

Escondido entre la ropa sucia, en su fuga “El Chapo” contaba las puertas que iba pasando, cada control establecido en el centro para seguridad del penal.

Según contó a sus cómplices entre risas, aunque vivió momentos de tensión, logró escapar en el carrito de ropa sucia, para ser capturado 13 años después.

Con información de Reporte Indigo