Otro País Noticias, México, 2 Ago (Notimex).- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera total temporal dos aprovechamientos de roca volcánica, en Ensenada, Baja California, por operar sin las autorizaciones en materia de impacto ambiental y forestal para el cambio de uso de suelo.

La autoridad ambiental informó que la inspección de los proyectos se realizó con el propósito de verificar que las actividades de remoción y desmonte de vegetación natural y nativa, así como el despalme de sustrato, inherentes al cambio de uso de suelo, operaran en cumplimiento a la legislación ambiental.

Señaló que los aprovechamientos de roca inspeccionados se encuentran en el campo volcánico localizado en la zona del Ejido Chapala, delegación municipal de San Quintín, municipio de Ensenada, en Baja California, lugar considerado de alta importancia ecológica y paisajística de la región.

En las diligencias de inspección se encontró que en los aprovechamientos de roca volcánica, que cubren una extensión de más de 8.6 hectáreas y hasta 20 metros de profundidad, se habían realizado actividades de cambio de uso de suelo, consistente en la remoción y desmonte de diversas especies de vegetación de zona árida, así como el despalme del sustrato.

Asimismo, los presuntos infractores ejecutaron cortes diversos en las faldas de volcanes inactivos y socavones profundos de donde se extrajo la roca volcánica.

En el primer proyecto inspeccionado se constató la afectación de 6.8 hectáreas, donde se detectaron diversos cortes en un volcán inactivo de hasta 15 metros de alto, así como un socavón con profundidades variables desde dos y hasta 10 metros; en cuyo interior se encontraron una criba mecánica y tres cribas portátiles -utilizadas para separar el producto-.

El segundo predio, el cual se ubica en el Humedal de Importancia Internacional, de la Convención Internacional sobre los Humedales (RAMSAR), denominado Bahía de San Quintín, se cuantificaron dos socavones y cortes con profundidades de entre dos y 20 metros, en una superficie total afectada de 1.7 hectáreas.

Los inspectores de la Profepa requirieron a los encargados de los proyectos de aprovechamiento de roca volcánica, exhibir las autorizaciones correspondientes en materia de impacto ambiental y forestal para llevar a cabo el cambio de uso de suelo que emite la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Sin embargo, ellos dijeron carecer de la documentación que amparara el cambio de uso de suelo, por lo que se determinó como medida de seguridad, la clausura total temporal de ambos aprovechamientos con fundamento en el Artículo 161, Fracción ll, de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.

La Profepa destacó que los aprovechamientos inspeccionados se ubican en un sitio que por sus características propias y naturales es considerado como hábitat y corredor biológico de diversas especies de flora y fauna silvestre.