Su segundo hijo nació hace 24 días en un parto de alto riesgo por la afectación que le provocó el nuevo coronavirus

Foto: Luis Robayo / AFP

AFP. Ciudad de México. 28 de junio de 2020.- Diana Angola luchó para no morir a los 36 años y con su hijo en el vientre. Contagiada con covid-19, los pulmones a media marcha y en coma inducido, dio a luz a Jefferson. Y lo que más asombra a los médicos es que esté viva.

Su segundo hijo nació hace 24 días en un parto de alto riesgo por la afectación que le provocó el nuevo coronavirus, explicó a AFP Paula Velásquez, internista de la clínica Versalles, en la ciudad de Cali (suroeste), donde se atendió el parto.

“Es un caso que nos ha generado mucha conmoción porque hasta ahora conocemos que hay muy pocos reportes de supervivencia en un contexto tan severo como el que tuvo nuestra paciente”, agregó.

Angola fue inducida al coma y le realizaron una cesárea debido a que sus capacidades pulmonares estaban comprometidas por culpa del virus, que obligó a que la internaran de urgencia el 15 de mayo tras una fiebre incontrolable.

Tres días después la intubaron y se mantuvo así hasta la intervención quirúrgica. Además, por su embarazo, la mantuvieron sentada en un ángulo de 45 grados para que pudiera respirar mejor ante la imposibilidad de acostarla boca abajo, como suele tratarse a los enfermos de la nueva neumonía.

El parto de Jefferson, quien no se contaminó de covid-19, tuvo además otra dificultad: era un bebé prematuro. El niño nació cuando su madre ajustaba 24,3 semanas de gestación, entre catorce y 18 semanas menos que cuando se suele dar a luz en un embarazo regular.

“Un ser humano puede sobrevivir a partir de las 24 semanas con un buen peso, pero con mucha tecnología y con resultados en el neurodesarrollo y a nivel pulmar” que en ocasiones provocan evoluciones poco favorables, añadió.

El neonatólogo Edwin Olivo, quien hizo parte del grupo de especialistas que trató el caso, apuntó que el bebé de a poco gana peso y respira mejor.

“Nació con mucha dificultad para respirar, tuvimos que reanimar, tuvimos que hacer todo el procedimiento de un paciente crítico”, señaló. “Afortunadamente podemos decir que la evolución ha sido hacia la mejoría” aunque sigue en incubadora.