A dos meses de la renuncia de Mara Gómez a la titularidad de la Comisión Nacional de Atención a Víctimas (CEAV), el organismo aún sigue sin cabeza y ha acumulado rezagos en su labor de procurar la reparación integral a las personas perjudicadas. El aumento en el registro de afectados por delitos y violaciones a derechos humanos ante el Sistema Nacional de Atención a Víctimas (SNAV) y la comisión se suma con el atraso de años anteriores, lo que ha vuelto la atención más lenta y revictimizante.