El financiamiento de la banca comercial en México registró en agosto su primera caída en diez años, principalmente por una mayor contracción en la cartera al consumo y una fuerte desaceleración en la empresarial, ante el descenso en la demanda de recursos a causa de la crisis ocasionada por la pandemia, y los analistas prevén que la actividad crediticia se mantendrá débil en los próximos meses.

El Banco de México informó que en el octavo mes la cartera de crédito vigente disminuyó 1.4 por ciento anual, en términos reales, y este fue su primer tropiezo desde julio de 2010.

La mayor contracción se observó en el crédito al consumo, con 9.7 por ciento anual.

En el octavo mes del presente año se registraron créditos de este tipo por 985 mil 440 millones de pesos, mientras que hace un año eran de un billón 48 mil 348 millones de pesos.

Esta es la mayor caída en el consumo para un agosto desde 2009, cuando en dicho año el crédito al consumo se desplomó 20.3 por ciento.

Por otra parte, los préstamos a empresas tuvieron un aumento marginal real de 0.05 por este agosto, a 2.79 billones, el menor avance para un octavo mes desde que se tiene registro.

El crédito a empresas representa el 58 por ciento del total de créditos.

En tanto, la cartera en vivienda se elevó 4.4 por ciento.

Alberto Ramos, economista en jefe para América Latina de Goldman Sachs, dijo que esto es reflejo del impacto que ha tenido el coronavirus en la actividad económica.

“Es probable que la fuerte contracción esperada de la actividad en 2020 y el impacto relacionado en el mercado laboral reduzcan la demanda de crédito por parte de los hogares y, por el lado de la oferta, lleven a los bancos a endurecer los estándares de préstamos, volviéndose más exigentes en la creación de nuevos créditos dado el aumento del riesgo macro (desempleo)”, dijo.

Añadió que “el crédito a las empresas debería beneficiarse de las medidas de Banxico para aliviar las condiciones de liquidez y crédito, pero las tasas de interés aún elevadas y las perspectivas de actividad débil pueden desalentar el endeudamiento empresarial”.

Joel Virgen, economista en jefe para México de BNP Paribas, indicó que, la baja del crédito al consumo refleja la aversión al riesgo de las familias mexicanas por gastar y endeudarse.

“La aversión al riesgo se incrementa, hay un choque negativo en el ingreso disponible y en las perspectivas de pago, y por tanto disminuyen los compromisos que tratamos de establecer de créditos en el corto y mediano plazo”, dijo.

Añadió que tardarán varios trimestres en normalizarse los créditos debido a la fuerte contracción de la economía en este 2020.

“Va a ser una recuperación gradual (de los créditos), al ritmo de lo gradual que anticipamos que va a ser la recuperación económica, sobre todo por la magnitud del choque y lo profundo de sus efectos y la ausencia de políticas contracíclicas y, por el mismo hecho de que es un choque global, pensamos que la recuperación va a tomar varios trimestres”, abundó.

Amín Vera, economista en jefe de BW Capital, indicó que la caída en el crédito ya se esperaba, ya que el gobierno de México sigue renuente a otorgar apoyos, además de que los bancos han robustecido sus estándares para otorgar créditos y evitar un aumento en la cartera vencida.

“Los bancos están más cautelosos al momento de otorgar créditos, especialmente aquellos que no cuentan con garantías, por lo que era de esperarse una contracción moderada”, indicó.

Eduardo López, analista financiero de Ve Por Más, dijo que esta caída en los créditos se da por la aguda contracción económica en el país, la cual ha orillado a los bancos a reducir el crédito.

“Por un lado, los bancos han decidido disminuir su ritmo de originación, sobre todo en el segmento del consumo, que es más sensible a la coyuntura económica, y por el otro lado, los consumidores están siendo más cautelosos”, expresó.

Analistas de Banorte esperan que el crédito bancario se mantenga débil en los próximos meses y no descartan una desaceleración adicional.

Consideraron que los bajos niveles de actividad económica, en conjunto con la incertidumbre sobre su ritmo de avance, y la pandemia en general, han tenido un impacto negativo en la demanda de crédito.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) reportó que, como muestra de la reactivación económica, los ingresos presupuestarios en agosto reportaron un crecimiento de 14.6 por ciento real anual, lo que se debió principalmente a una mejora en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y un incremento en ingresos por aprovechamientos.

En su Informe de Finanzas Públicas, Hacienda indicó que en agosto los ingresos presupuestarios sumaron 510 mil 232 millones de pesos, lo que implicó un incremento anual de 14.6 por ciento en términos reales.

Resaltó que los ingresos por IVA aumentaron 14.2 por ciento real anual en el mes de agosto, lo que representó un dato positivo después de tres meses de presentar disminuciones y “en línea con el proceso de recuperación económica, lo cual ayudó a fortalecer la recaudación”.

Entre enero y agosto de 2020, los ingresos presupuestarios totales sumaron 3.5 billones de pesos, esto es 169 mil millones de pesos menos que los programados.

“En el periodo comprendido entre enero-agosto, los ingresos se han mantenido en línea respecto a los de 2019, derivado de las prácticas de eficiencia recaudatoria que hemos implementado”, subrayó Hacienda.

Por otra parte, la SHCP informó que el Gobierno de México recibió el premio ‘Latin American Most Impressive Sovereign Issuer’, que otorga Global Capital.

Esta distinción, señaló, se concedió por la presencia recurrente que tiene el país en los mercados internacionales y por un manejo activo de su deuda que permite reducir los costos de financiamiento.

Fuente: El Financiero