Otro País Noticias, Huixquilucan, Edomex., 2 Ago (Notimex).- El Magdala Center, en Israel, y la Universidad Anáhuac, México, firmaron un convenio de colaboración para dar continuidad a los trabajos de investigación, excavación y publicación arqueológica del proyecto de Magdala.

La firma del documento, realizada la víspera en el Salón de Juntas de Rectoría de la institución educativa, permite la continuación de la colaboración entre ambas partes consistente en ofrecer todos los medios de apoyo, particularmente de investigación arqueológica, a los expertos que envíe México.

Trabajos que ha desarrolla la universidad mexicana en los últimos años, y cuya renovación de convenio fue posible dados los afortunados hallazgos en el desarrollo del proyecto del Magdala Center, a la orilla del Mar de Galilea, en Israel.

También se trata de abrir el camino a otras áreas de colaboración interinstitucional, como es la realización de prácticas profesionales para estudiantes de la universidad en diversos espacios que se han creado como parte del Magdala Center.

Juan Solana, director del Magdala Center, agradeció a la institución educativa que desde el inicio del proyecto arqueológico, en 2010, ha tenido el interés, participación y compromiso de apoyar este proyecto que honra a México, a Israel y a la misma casa de estudios.

“Mi presencia esta tarde, además de cumplir con la formalidad de firmar este convenio de colaboración, tiene la alegría y el gusto muy grande, porque comencé el proyecto un poco a ciegas, y digo a ciegas no porque no supiera lo que estaba haciendo, sino (que) no imaginaba lo que dios había pensado para este proyecto”, señaló.

Recordó que la idea original era hacer un pequeño centro de peregrinos, pero la sorpresa ha sido muy grande porque se ha sucedido toda una cascada de acontecimientos y descubrimientos que están colocando a Magdala a un nivel internacional de interés religioso, cultural y académico.

“Un proyecto en el que han participado casi dos mil voluntarios, arqueólogos, académicos, por no hablar de los cientos de miles de visitantes que han pasado por Magdala; por ejemplo, este año hasta ahora han sido más de 75 mil visitante”, destacó.

El sacerdote apuntó que el convenio consiste en la renovación por tres años de la gestión académica y las excavaciones en Magdala por la Universidad Anáhuac, y la alianza consolida la participación de la academia mexicana en Israel.

A su vez, Jonathan Peled, embajador de Israel en México, expresó que para ser realista en la tierra de Israel hay que creer en milagros y este “creo que es prueba de que estamos viviendo en una tierra de milagros”.

Sostuvo que su país y México son territorios de milagros, y “me siento muy honrado estar aquí como embajador de Israel, y tenemos un proyecto realmente lindo, una cooperación arqueológica entre ambos pueblos y una bondad cultural”.

Expuso que el padre Solana le mostró la segunda, tercera y cuarta fase de este plan, que cada vez crece más y se va a convertir, quizás, en el proyecto turístico arqueológico más importante en el norte de Israel.

Por su parte, Cipriano Sánchez García, Rector de la Universidad Anáhuac, señaló que gracias al padre Solana conoció Israel, visitó donde se desarrollaba el proyecto arqueológico y tuvo la oportunidad de conocer y tocar la llamada Piedra de Magdala cuando todavía estaba cubierta por tierra.

Destacó que ha vistiado en varias ocasiones el sitio y ha visto crecer este proyecto desde sus inicios, que fue un bebé, ahora es un joven y dentro de poco será maduro.

En su turno, la arqueóloga mexicana Marcela Zapata Meza, encargada del proyecto, recordó que en 2009 se descubrió la sinagoga del lugar y que su equipo se involucró al año siguiente como un proyecto de investigación académica sobre esta población donde nació María Magdalena.

“Estamos cerrando los siete años de trabajo constante, por lo que estamos en la etapa de publicación para sacar en adelante un primer reporte tanto académico como de difusión, para dar a conocer los trabajos y resultados de estos primeros siete años”, resaltó.

Adelantó que después vendrá una segunda etapa, en donde se proyectarán nuevos trabajos de excavación, del que “iremos pensando dónde serán las áreas que necesitamos o continuar excavando, para obtener mayor información para conocer más a fondo a Magdala”.

Se ha descubierto, detalló la especialista, la sinagoga, el mercado, el área de purificación ritual, unidades habitacionales, áreas de almacenamiento y el puerto.

“Tenemos un poco seccionado el pueblo, pero nos permite conocer la vida cotidiana, actividades religiosas y económicas que se realizaban en Magdala desde su primer ocupación al siglo I, que es antes y después de Cristo y hay una pequeña ocupación en el siglo II”, concluyó Marcela Zapata.

NTX/LGZ/RML