La lactancia materna exclusiva, durante los primeros seis meses de vida y de manera complementaria hasta los dos años, previene enfermedades como el sobrepeso, la obesidad, la diabetes mellitus y enfermedades cardiovasculares a largo plazo, aseguró la especialista Karina García May.

Además “los infantes amamantados reducen riesgo de enfermedades respiratorias en 70 por ciento, diarréicas en 60 por ciento, y entre 15 y 20 por ciento leucemias agudas en la infancia”, explicó la pediatra neonatóloga del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Mediante la revista institucional del ISSSTE, explicó que la leche humana contiene nutrientes y hormonas como la leptina, que regula la saciedad del bebé, de manera que “ingiere justo lo que su cuerpo necesita; por el contrario, cuando se le alimenta con fórmula se le sobrealimenta, lo que provoca que cambie su composición corporal disminuyendo músculo y aumentando grasa”.

En ese sentido, García May recordó que recientemente la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomendó a los países de América Latina y el Caribe implementar leyes que garanticen que las trabajadoras puedan contar con el tiempo y el apoyo que necesitan para amamantar.

La pediatra neonatóloga explicó que, según los últimos reportes de la Encuesta Nacional de Dinámica Demográfica del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 91.4 por ciento de los nacidos vivos recibieron leche materna, pero sólo 11 por ciento lo hizo de forma exclusiva.