*La paz es la unión entre el cuerpo físico y el espiritual, y esta unión nos mantiene en armonía con uno mismo, con nuestro entorno y con nuestro planeta Tierra. 

 

Martha Cupa León

 

Recientemente escuché a alguien que recomendaba “evitar los conflictos para no meterse en problemas”. Le dije que difería de su opinión porque las personas no pueden evitar los conflictos pues estos forman parte de la naturaleza humana: surgen cuando no estamos de acuerdo con algo. Lo que podemos hacer, le indiqué, es tratar de resolverlos en forma pacífica a través del diálogo.

Me contestó que concordaba conmigo, pero que en una sociedad como la mexicana no acostumbramos negociar, y la mayoría reacciona con violencia ante una situación que le incomoda: si protestamos nos insultan, a estos insultos respondemos enojados y todos terminamos peleando. Por eso mi interlocutor consideraba que era mejor evitar los conflictos. Consideré que, lamentablemente, él tenía razón.

Por su parte, una amiga y colega mía me platicó que la semana pasada compartió en un grupo virtual un artículo de opinión de su autoría. Inmediatamente comenzaron a censurar el texto basándose únicamente en el título del mismo, así que les solicitó que lo leyeran. Sin embargo, continuaron criticándolo sin leerlo. 

Mi amiga se percató de que en el grupo había un conflicto: los integrantes no estaban de acuerdo con ella sobre algo que no era real: ella ni siquiera decía lo que ellos le atribuían. Para tratar de resolverlo pacíficamente, mi amiga puso sobre la mesa las mejores cualidades que tiene como persona: la tolerancia y la empatía, pero los otros no pusieron nada de su parte y siguieron demeritando su artículo incluso con insultos. Ella me explicó que lo que más le sorprendió no fue que los integrantes del grupo no leyeran, sino su exacerbación ante un asunto irreal y sin importancia. 

El conflicto es inherente al ser humano, forma parte de nosotros, es permanente porque constantemente salimos de uno y entramos a otro. Algunos conflictos son demasiado sencillos, pero otros nos llevan a un gran desgaste emocional y físico. La forma como reaccionemos ante un conflicto nos conducirá a una crisis o a una oportunidad de aprendizaje para mejorar nuestras relaciones con el otro.

 ¿Cómo estás actuando ante el conflicto? Si una persona vive en constantes problemas con su ámbito social, con la naturaleza o los animales, significa que no ha encontrado una salida pacífica o una solución que le proporcione bienestar. Hay gente que incluso está en contra de sí misma: evita su bienestar reclamándose y saboteando sus propios éxitos.  

Yo puedo crear un ámbito de paz, pero también puedo crear un ambiente negativo: si siento envidia, celos, ira, deseos de venganza… me estoy inclinando al conflicto. Coexistimos en paz o coexistimos en conflicto porque esta confrontación es parte de la esencia humana. Lo ideal es tratar de resolver el conflicto a través del diálogo, a través del reconocimiento de los propios errores. 

¿Cuántas veces has estado en un conflicto y de pronto escuchas que te aconsejan “ya déjalo, no le hagas caso”, o te disuaden de denunciar una injusticia porque “no te van a hacer caso y vas a perder todo tu día”? Tenemos la concepción de que intentar resolver algo que nos perjudica, solo nos provocará desgaste físico y emocional. 

La forma como afrontamos un conflicto y buscamos la manera de desarrollarlo tiene que ver con nuestro proceso personal. Si recurrimos al diálogo o intentamos llegar a acuerdos significa que vamos por buen camino. 

Somos una sociedad que estamos actuando de manera violenta, pero esta sociedad está formada por cada uno de sus integrantes y ese uno eres tú, ese uno soy yo. Si empezamos nosotros mismos a buscar el diálogo para resolver los conflictos, seguramente cada vez estaremos más cerca de lograr la convivencia pacífica para fortalecer el vínculo y la solidaridad con los demás. 

Recordemos siempre que la paz es la unión entre el cuerpo físico y el espiritual, y esta unión nos mantiene en armonía con uno mismo, con nuestro entorno y con nuestro planeta Tierra.