*Apenas hace 3 años, uno de los más grandes temores de la derecha, era que Trump se llevara mal con AMLO y que eso significara una mala relación comercial.

Por Pável Árgaez

Incluso una de sus mejores apuestas al fracaso del gobierno, era la no renovación del T-MEC y la disminución estrepitosa de remesas a causa de las deportaciones masivas.

Como nada de eso sucedió, ahora apuestan a generar una narrativa ficticia en la que “AMLO y sus seguidores apoyan a Trump porque se llevan bien y Biden se va a llevar mal con AMLO”.

Mas allá de que al candidato demócrata, Joe Biden, lo apoyen en México personajes impresentables de la política mexicana, lo cierto es que la postura oficial de la política exterior mexicana es la del respeto a la libre determinación de los pueblos. Algo que al parecer no comprende nuestra clase política conservadora.

El presidente lo ha dicho con todas sus letras: “No habrá ningún problema si gana Biden”.

Sin embargo la maquinaria anti 4T, no abandona el discurso de la intriga, la cizaña y la tergiversación de la información.

La animadversión al ex vicepresidente de la administración a Obama, no es producto de una simplona interpretación de filias y fobias. Las acciones y omisiones de Biden durante el desempeño de sus funciones sí resultaron en afectaciones a la paz social en México; recordemos la operación “Rápido y Furioso”, la “Iniciativa Mérida”, las ejecuciones extrajudiciales perpetradas por agencias norteamericanas y tantas desafortunadas anécdotas que costaron vidas en el contexto de la Guerra contra el narco emprendida por Felipe Calderón, quien ahora junto con sus leales, apoyan la candidatura de Biden.

Más allá del discurso balandronero que maneja Trump, en los hechos, su administración ha resultado menos perjudicial para México que las administraciones demócratas de los últimos 20 años.