“Suena fuerte, pero la privatización ha sido sinónimo de corrupción, lo sucedido en este periodo no tiene precedente”

*Propuso “poner punto final a esta horrible historia y que empecemos de nuevo”, sin persecución a los funcionarios del pasado

 

Otro País Noticias, Ciudad de México, 1 de diciembre de 2018.- En su primer discurso como presidente constitucional de México una vez que rindió protesta ante el Congreso de la Unión, Andrés Manuel López Obrador aseveró que el modelo económico neoliberal no ha dado resultados en el país, ha sido un desastre y una calamidad, por lo que se acabará la corrupción y la impunidad.

Tras afirmar que el modelo neoliberal “no ha dado ni siquiera en términos cuantitativos buenos resultados”, indicó que “nosotros queremos convertir la honestidad y fraternidad en una forma de gobierno”.

Aseveró que en el periodo neoliberal el distintivo es la corrupción, “suena fuerte, pero la privatización ha sido sinónimo de corrupción, lo sucedido en este periodo no tiene precedente”.

Por ello, ante el presidente saliente Enrique Peña Nieto, legisladores e invitados nacionales e internacionales, a quienes agradeció su presencia y mencionó uno por uno, López Obrador dejó claro que se acabará con la corrupción y la impunidad en México para consolidar la Cuarta Transformación del país.

Sostuvo que no habrá necesidad de incrementar impuestos, “ni aumentarán los precios de los combustibles más allá de la inflación”.

Enfatizó que cuando termine de construirse la refinería en Dos Bocas, Tabasco, y se rehabiliten las otras seis, bajarán los precios de las gasolinas y combustibles.

Rinde protesta López Obrador; ofrece el renacimiento de México

López Obrador empezó su discurso agradeciendo al ex presidente Enrique Peña Nieto por no intervenir en la elección presidencial, como sí lo hicieron –dijo—presidentes anteriores.

Asimismo, en materia de corrupción, propuso al pueblo de México “poner punto final a esta horrible historia y que empecemos de nuevo, que no haya persecución a los funcionarios del pasado, y que las autoridades encargadas desahoguen en absoluta libertad los asuntos pendientes”.

Igualmente, anunció que hoy mismo se constituirá una Comisión de la Verdad para castigar los abusos de autoridad y para aclarar el caso de los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala en septiembre de 2014.

Se pronunció a favor de castigar a los que resulten responsables, pero demandó que la Presidencia se abstenga de solicitar investigar a los que al amparo del poder incurrieron en negocios.

El presidente llamó a regenerar la vida pública de México y prometió que en su administración se conducirán con honestidad, sin buscar chivos expiatorios, porque si se abren los expedientes “no habría juzgados ni cárceles suficientes y meteríamos a México en una dinámica de fractura y conflicto, confrontación y nos llevaría a consumir tiempo, energía y recursos para emprender la regeneración de la vida pública de la nación,  la construcción de una nueva patria, la reactivación económica y la pacificación del país”.

El modelo neoliberal fue un desastre para el país, dice López Obrador

Por otra parte, informó que este 1 de diciembre envió al Senado de la República una iniciativa de ley para que el titular del Ejecutivo federal pueda ser juzgado como cualquier ciudadano por el delito que sea, aun estando en funciones.

En lo que es su primer discurso como mandatario constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, dijo que “un buen juez por la casa empieza”, por lo que se pondrá orden en la cúpula del poder, porque la corrupción se promueve y se practica desde lo alto hacia los niveles inferiores. “Vamos a limpiar el gobierno de arriba para abajo como se limpian las escaleras”.

Indicó que otro distintivo del nuevo gobierno será la separación del poder económico del político, y el gobierno ya no será un simple facilitador para el saqueo como ha venido sucediendo, “no será un comité al servicio de una minoría rapaz”.

López Obrador subrayó que representará a ricos y pobres, creyentes y libres pensadores, y a todas las mexicanas y mexicanos al margen de ideologías, orientación sexual, cultural o de idioma, y garantizó que habrá un auténtico Estado de derecho, “al margen de la ley nada y por encima de la ley nadie”.

“Por el bien de todos, primero los pobres”, que ha sido la principal consigna del movimiento, “es a partir de hoy, principio de gobierno”, expresó López Obrador.

En su discurso en el marco de su toma de posesión como presidente constitucional, dijo que presentará al Legislativo proyectos de reforma constitucional para establecer el Estado de bienestar, y el derecho del pueblo a la salud, educación y seguridad social.

Dejó en claro que “no se condenará a quienes nacen pobres a morir pobres”.

Añadió que el combate a la corrupción y la austeridad permitirán liberar recursos suficientes para impulsar el desarrollo de México, no habrá necesidad de aumentar impuestos en términos reales, ni los precios de los combustibles, “y eso es un compromiso”.

“Hago el compromiso responsable que muy pronto, cuando terminemos la refinería en Tabaco y se rehabiliten las seis refinerías en el país, van a bajar los precios de las gasolinas y de todos los combustibles”, expresó.

López Obrador aseveró que tampoco aumentará la deuda pública del país, “que se oiga bien y que se oiga lejos, tampoco vamos a endeudar al país, no gastaremos más de lo que ingrese a la hacienda pública”.

Al respecto, como un ejemplo del saldo de las políticas neoliberales, dijo que el próximo año se destinarán 800 mil millones de pesos sólo al pago del servicio de la deuda.

Ante los invitados nacionales y extranjeros, legisladores y el presidente saliente Enrique Peña Nieto, agregó que se respetarán los contratos suscritos por los gobiernos anteriores y no habrá corrupción ni influyentismo, ni negociaciones irregulares con empresas particulares.

En este marco, también se comprometió a que las inversiones de accionistas nacionales y extranjeros, estarán seguras, además de que se crearán condiciones para que haya buenos rendimientos.

Tras indicar que se respetará la autonomía del Banco de México, dijo que se afina el presupuesto del año próximo y gracias a los ahorros que habrá por el combate a la corrupción, aumentara la inversión pública para rescatar la industria petrolera y eléctrica, “vamos a impulsar proyectos públicos para generar cortinas de desarrollo de sur a norte del país”.

En otro tema, anunció que el lunes se pondrá en venta el avión presidencial, y toda la flotilla de aviones para uso de funcionarios federales, y resaltó que a partir de ahora, el jefe del Ejecutivo federal ganará el 40 por ciento de lo que ganaba el presidente saliente, además de que se reducirá en 50 por ciento el gasto en publicidad del gobierno, entre otras medidas de austeridad.

En su discurso, López Obrador resaltó que las Fuerzas Armadas están dentro de las mejores instituciones de México, y son un ejército revolucionario nacido del pueblo.

Sostuvo que los militares no forman parte de la oligarquía, y son una institución que a lo largo de la historia han ayudado al pueblo en situaciones de emergencia y han demostrado su eficacia.

Tras tomar protesta, López Obrador aseguró además que no habrá ninguna orden para reprimir al pueblo, y que él no será encubridor de violaciones a los derechos humanos. (Redacción)