*Para reflexionar la forma de seguir con esta tradición, mejorar de fondo para bien, equitativos, sociales, incluyentes, con apego a la ley y tratando de adaptar los usos y costumbres para una realidad mejor por el futuro de la cadena productiva, agave-mezcal.

 

Por Eusebio Decuir Cruz

Foto: Fernando Arce

Para los que vivimos en Oaxaca resulta familiar el rostro del Maestro Mezcalero Don Pedro Arellanes, es parte de la cultura citadina, de la vida diurna y nocturna, fue plasmado primero en fotografía por Fernando Arce y luego interpretada e intervenida en diferentes muros del centro de la ciudad, en su momento causó polémica el retiro de la obra que ejecutó el municipio y desde entonces pertenece al ideario colectivo.

La intervención fue borrada de los muros pero permanece en la mente de Oaxaca

Las personas que guardan y transmiten esta maestría mezcalera, no siempre tienen la suerte de garantizar el mínimo necesario para vivir su vejez, cuando las fuerzas merman ya no se puede salir a trabajar y los ingresos dejan de llegar.

Este fue el caso de Don Pedro Arellanes, pero no es un caso aislado. Cuando el éxito se logra y la venta de mezcal puede dar estabilidad a la familia mediante una marca propia, sin intermediarios se puede cuando menos tener para vivir el resto de sus días.

Convocan al Mezcal•Mural•Festival

La cultura del mezcal, su denominación de origen, los consumidores y productores han apostado por marcar una diferencia entre otros destilados de México y el mundo basada en el conocimiento ancestral, la trasmisión oral, el conocimiento empírico que agrega valor a la bebida.

Donde quedan los que trabajan en las destilerías, los maestros mezcaleros que apenas, sin bien le va, les dan el crédito de poner su nombre en el producto mientras que los comercializadores llenan sus arcas.

Al Don Pedro se le fueron las fuerzas para seguir trabajando.

Tal es el caso de Don Pedro, que entre lágrimas nos cuenta que un día se cortó la mano y su patrona no quiso darle atención médica, nunca contó con seguro social, fondo de retiro, liquidación, nada…desconoce sus derechos laborales, la destilería para la que trabajó vende sus botellas hasta en 3 mil quinientos pesos, se codea con el gobernador y se sienta como igual en las mesas de negocios más importantes.

Ya no puede andar sin bastón, su rostro ha cambiado ya no es el de antes.

Para reflexionar la forma de seguir con esta tradición, mejorar de fondo para bien, equitativos, sociales, incluyentes, con apego a la ley y tratando de adaptar los usos y costumbres para una realidad mejor por el futuro de la cadena productiva, agave-mezcal.

Los ases del mezcal minero: Santa Catarina Minas