Otro País Noticias, Guadalajara, Jal., 19 de septiembre de 2018.- Los casi 300 cadáveres abandonados en cámaras de refrigeración de tráileres mantienen en entredicho a las autoridades del estado de Jalisco, acusadas por el exforense local de pretender ocultarlos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

“Iba a ir la CNDH y le tuvieron miedo y llegaron y los aventaron (los cuerpos)”, denunció Luis Octavio Cotero, el extitular del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), quien fue destituido tras revelarse el caso en los medios.

En una conferencia de prensa en Guadalajara, Cotero aseguró que el haber sacado los cuerpos del forense y meterlos en cámaras de refrigeración “es terrible, es grave”.

Asimismo, calificó como “lamentable que estén cubriendo su ineficiencia de esa manera tan atroz e irrespetuosa” y denunció que el gobierno estatal manipuló y almacenó los cuerpos con el fin de ocultarle información a la CNDH.

Cotero relató que los cuerpos fueron retirados del forense y almacenados en cámaras refrigerantes de tráileres que fueron rentados por la fiscalía para que no estuvieran amontonados en la morgue.

“Estaban en las instalaciones del edificio, ahí estaban acomodados. Para que no los vieran ahí los sacaron y los aventaron al camión, ahí como se ve, yo no lo hubiera permitido”, aseguró el exforense al aludir a las fotografías publicadas por los medios.

Uno de los contenedores con un centenar de cuerpos fue sacado del forense la noche del 4 de septiembre por dos policías estatales, sin aviso previo y sin un documento de por medio, denunció.

“Solamente llegaron los policías, eso se me informó porque ya pasó por la noche, y dos patrullas se los llevaron. ¿A quién le ordenaron y quién lo ordenó?”, se preguntó el extitular del instituto forense.

Cotero respondió que la orden debió ser del fiscal central o el fiscal general. “No hay ningún documento porque a mí no tenían que darme ninguno, porque ellos son los que disponen”.

Este contenedor fue encontrado el 13 de septiembre estacionado en una finca sin permisos municipales de la colonia la Duraznera, en Tlaquepaque, que estaba resguardada por policías estatales.

Ante las quejas de los habitantes de la zona, el vehículo con la cámara refrigerante fue movida a un predio abierto detrás de casas habitación de la colonia Paseos Del Valle, en Tlajomulco, donde los vecinos se quejaron de olores fétidos y de que del vehículo salían chorros de sangre.

Cotero afirmó que colaborará en la investigación abierta por la CNDH sobre este caso y confirmó que ha interpuesto una queja ante la misma para garantizar su integridad física y la de su familia.

Confirmó que el servicio forense de Jalisco estaba rebasado desde 2014 por el aumento de la violencia, ya que la morgue tiene capacidad para guardar hasta 144 cuerpos.

En 2016, comentó, se acordó con la Fiscalía rentar una cámara refrigerante que resultó insuficiente, por lo que hace un mes, las dependencias determinaron alquilar un nuevo contenedor para ubicar los cuerpos restantes.

Medios de prensa del estado de Jalisco publicaron el convenio firmado por la Fiscalía y el Forense para la renta del contenedor que confirma que la primera tenía la responsabilidad del lugar donde se desplazaría el contenedor así como de su mantenimiento.

El secretario general de gobierno de Jalisco, Roberto López, aceptó que la Fiscalía General de Jalisco tuvo responsabilidad en el trato de los cuerpos bajo su resguardo y del abandono del camión durante dos ocasiones.

La fiscal central de Jalisco, Marisela Gómez, dijo a medios de comunicación que los cuerpos “han sido tratados dignamente” y serán inhumados en los próximos días, mientras se construyen las criptas forenses.

De acuerdo con estadísticas del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), el estado de Jalisco reportó 2.991 en el estado de Jalisco. Desde 2013 y hasta el 31 de octubre de 2017 la fiscalía estatal ha recibido 14.019 reportes de personas desaparecidas. (EFE)