*En su trayecto esta mañana rumbo a San Lázaro, se le acercó sobre Calzada de Tlalpan un joven en bicicleta “y me dijo: no tienes derecho a fallarnos, y ese es el compromiso que tengo con el pueblo de México”.


Otro País Noticias, Ciudad de México, 1 de diciembre de 2018.- El presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que está preparado para no fallarle al pueblo de México y que está consciente de la expectativa que tienen los mexicanos sobre el nuevo gobierno, pero se dijo optimista para enfrentar los grandes retos del país.

“Estoy preparado para no fallarle a mi pueblo”, expresó en su primer discurso tras tomar protesta como presidente constitucional en el Palacio Legislativo de San Lázaro, y recibir la banda presidencial de manos del diputado Porfirio Muñoz Ledo.

López Obrador comentó que en su trayecto esta mañana rumbo a San Lázaro, se le acercó sobre Calzada de Tlalpan un joven en bicicleta “y me dijo: no tienes derecho a fallarnos, y ese es el compromiso que tengo con el pueblo de México”.

Ante invitados especiales, presidentes, los poderes Legislativo y Judicial, así como funcionarios del nuevo gobierno, dejó en claro que no le interesa ni le importa lo material, ni la parafernalia del poder.

“El poder debe ejercerse con sabiduría y humildad, sólo se ejerce virtud cuando se pone al servicio de los demás”, resaltó.

Ante aplausos, López Obrador dijo que está consciente de la gran expectativa que tienen los mexicanos y los desafíos de los grandes problemas nacionales, “pero estoy optimista y creo que vamos a salir bien, porque creo en el pueblo y en su cultura”.

Además, reiteró su intención de reducir los gastos administrativos del gobierno federal y de ampliar los apoyos de programas sociales.

Aclaró que dicha austeridad no significa un mero conjunto de ajustes al presupuesto, sino un asunto administrativo y una política de principios que implica terminar con los privilegios de la alta burocracia.

Reiteró que se bajarán los salarios de los altos funcionarios públicos, para lo cual ya fue aprobada la ley correspondiente en esta legislatura, “porque se van a aumentar los sueldos de los de abajo”.

Además, abundó, ya no habrá cajas de ahorro especial ni servicio médico privado para esos funcionarios públicos, pues se destinaban cinco mil millones para pago de la atención de este tipo.

Indicó que nadie podrá viajar en aviones o helicópteros privados a expensas del dinero público y que desde el lunes se pondrá en venta el avión presidencial y toda la flotilla de unidades aéreas para uso de altos funcionarios.

López Obrador recordó que como presidente de la República ganará el equivalente al 40 por ciento de lo que percibía el Ejecutivo federal saliente.

Dio a conocer que tampoco habrá compra de automóviles para funcionarios y que se reducirá 50 por ciento el gasto en publicidad del gobierno federal.

Anunció que su gobierno disminuirá las unidades administrativas y no habrá oficinas de gobierno en el extranjero, excepto las embajadas y consulados,

Recordó que desde ayer, la residencia oficial de Los Pinos abrió sus puertas como un recinto para el público el general, que además será integrado al Bosque de Chapultepec como un sitio destinado para el arte y la cultura.

El presidente López Obrador también señaló que para justificar la austeridad republicana, no se permitirán el fracking (fracturación hidráulica para obtener petróleo) ni los transgénicos.

El jefe del Ejecutivo federal reafirmó igualmente que la Presidencia de la República “nunca dará la orden de reprimir al pueblo de México ni será encubridor de la violación a los derechos humanos”, por lo que garantizó que perseguirá e investigará todos los abusos.

Al hablar sobre el problema de inseguridad por el que atraviesa el país, López Obrador admitió que en el gobierno federal: “No tenemos los suficientes policías para cuidar a los ciudadanos”.

Explicó que de acuerdo con el diagnóstico que se tiene sobre la violencia e inseguridad, se conoce que existe una ineficiencia en las corporaciones policiales para enfrentar el problema de seguridad, por lo que llamó a la población y al Poder Legislativo a la aprobación urgente de la Guardia Nacional que actuará con pleno respeto a derechos humanos.

Sin embargo, el presidente López Obrador subrayó que esa Guardia Nacional sólo será una realidad y operará con elementos de las policías Militar, Naval y Federal, si lo autoriza el pueblo y el Poder Legislativo.

Dijo que los ocho mil elementos el Estado Mayor Presidencial, y los tres mil 200 agentes de la Secretaría de Gobernación (Segob), pasarán a formar parte de la Guardia Nacional.

López Obrador hizo un reconocimiento a la lealtad, la honestidad, el trabajo, el profesionalismo y el enorme prestigio de que gozan las Fuerzas Armadas entre la población mexicana.

Las Fuerzas Armadas nunca han dado un golpe de Estado, su lealtad es a toda prueba, insistió, y destacó que los soldados y marinos siempre han estado en los lugares y en los momentos que México los necesita para ayudar al pueblo en terremotos, inundaciones, huracanes y desastres naturales.

En su mensaje, expuso que todos los días a las seis de la mañana tendrá una reunión con los integrantes del gabinete de seguridad para conocer el parte de novedades de las últimas 24 horas, y ahí se tomarán las decisiones y medidas para regresar la seguridad, paz y tranquilidad a la población mexicana. (Notimex)