La designación de candidatos señalados por conductas machistas, denunciados por mujeres ante la justicia con acusaciones de agresiones y violaciones, colocó en el debate las críticas al patriarcado predominante y la violencia de género en la política mexicana.

CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik Noticias
La etiqueta “Rompe el Pacto”, dirigida al presidente Andres Manuel López Obrador, se volvió tendencia en las redes sociales después de que el jefe del ejecutivo defendió con vehemencia una candidatura en particular, la de su viejo amigo y correligionario Félix Salgado Macedonio, postulado a gobernador del estado de Guerrero (sur) por el oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
“Un violador no será Gobernador” es otra etiqueta que el presidente calificó como “politiquería”, desatando una avalancha de críticas, inclusive entre mujeres de su partido.

Defender a Salgado Macedonio “es darle la espalda a todas las mujeres que denuncian y luchan porque haya justicia, a todas las mujeres que decimos (a las denunciantes) yo sí te creo”, dijo a Sputnik la politóloga por la jesuita Universidad Iberoamericana, Sofía Aguilar Flaschka.

La académica y activista feminista considera “preocupante”, que después de décadas de luchas por los derechos de las mujeres, el país latinoamericano ahora “tenga a un presidente que pone el derecho a la competencia electoral por encima del derecho a la justicia”.

Una paradoja
Esa paradoja resulta más desconcertante cuando la postura “viene de un presidente que se considera cabeza de un Gobierno feminista”, al integrar su gabinete con un número equitativo de mujeres y hombres.
Junto a esa disyuntiva en la que se ha colocado el mandatario, Aguilar Flaschka considera “alarmante” que Salgado Macedonio, de 64 años, quien ya fue diputado federal y alcalde del puerto turístico de Acapulco (sur), haya llegado a ser senador sin ser sometido a un juicio previo.

“Es alarmante que incluso ahora no estén dispuestos a hacer un juicio previo antes de confirmar la candidatura” del político de Morena, que esta semana se registró como precandidato.

En un acto proselitista, el veterano político pronunció un discurso en el que hizo “un reconocimiento público a la mujer guerrerense”.
Aplaudido por sus seguidores exclamó: “Las mujeres y los jóvenes son el motor de la Cuarta Transformación, sin ellas no hay Cuarta Transformación”, como se autodenomina el oficialismo, que se compara con la Independencia, la Guerra de Reforma liberal del siglo XIX, y la Revolución Mexicana, que estalló en 1910.
Para la activista por los derechos de las mujeres “el error del presidente es claro y el enojo de la sociedad es muy evidente”.

La indignación de cientos de miles de mujeres llegó a su punto más notable el año pasado, cuando marcharon y pintaron de colores violeta y verde las principales plazas del país, en la primavera boreal, el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
Ese malestar se explica por porque “el presidente está dispuesto a negar la realidad, a cerrar los ojos y calificarla como politiquería de la coyuntura electoral, y no como la violencia que padecen miles de mujeres en este país”, agregó la analista.
Aguilar Flaschka señaló la contradicción en la que debate el primer mandatario, surgido de las filas de izquierda, quien se autodefine como un liberal defensor de la justicia.

“Por más que él defienda la justicia, hoy les da la espalda a las mujeres violentadas, por eso le volvemos a exigir: Andrés rompe el pacto patriarcal”, expresó.

Respuesta del presidente
Luego de que López Obrador justificó la precandidatura Salgado Macedonio, artistas, escritoras y colectivos feministas se volcaron en su contra, inclusive mujeres militantes de su propio partido.
El controvertido candidato enfrenta numerosas acusaciones de abuso y acoso sexual, inclusive con el uso de sustancias somníferas para cometer supuestas violaciones, y presuntas amenazas, exigiendo silencio a las denunciantes.

El presidente atribuyó el jueves la polémica al clima electoral hacia los comicios de junio próximo para renovar los 500 diputados del Congreso, elegir a 15 gobernadores y unos 2.000 alcaldes.
Al dirigirse a las mujeres denunciantes, López Obrador dijo en su alocución cotidiana: “Las respeto mucho, corresponde al pueblo de Guerrero y a las autoridades competentes, son épocas de elecciones y hay interesados, unos quieren el cargo y otros no quieren que un partido determinado gane, y buscan debilitarlo”.

Como solución, recomendó realizar un sondeo, que él mismo difundiría en sus conferencias cotidianas.
“No quiero restarle importancia a la denuncia, todo el mundo tiene derecho a manifestarse, tienen su derecho, como tienen su derecho los que apoyan a Félix, ayudaría que se hicieran encuestas y nos aclararía por qué hay tanta campaña mediática”, replicó el jefe de Estado.

Sobre la gravedad de las imputaciones de las mujeres, el mandatario expresó que “aunque las denuncias sobre abuso sexual son fuertes, estas no deberían convertirse en linchamiento político”.
Mientras tanto, junto a la proliferación de denuncias de mujeres víctimas de violencia de género, surgió otra etiqueta en las redes sociales que exige: “¡Ningún agresor en el poder!”.