*Reclama que las políticas de ingreso de la prestigiosa universidad afectan a los estudiantes asiáticos-estadunidenses al promover la entrada de jóvenes latinos y negros.


Otro País Noticias, Washington, 30 de agosto (EFE).- El gobierno de Estados Unidos pidió hoy a una corte federal llevar a juicio un caso de discriminación racial positiva contra la Universidad de Harvard tras las quejas de que sus normas perjudican a los alumnos de origen asiático.

El Departamento de Justicia registró un documento en el tribunal federal para el Distrito de Massachusetts, al que corresponde Harvard, contra una solicitud del centro educativo para que se sobreseyera la causa y se evitara el juicio, lo que de facto supondría que las acusaciones contra Harvard pudieran juzgarse.

En concreto, el caso se centra en las alegaciones de más de 60 organizaciones asiático-estadounidenses que sostienen que las normas de admisión, que según la universidad pretenden garantizar la diversidad en su campus, perjudican a los alumnos de origen asiático.

En este sentido, la organización Students For Fair Admissions demandó a Harvard ante la corte en 2014, y en 2017 el gobierno del presidente Donald Trump inició una investigación sobre el caso que aún prosigue.

De acuerdo al Ejecutivo, las pruebas presentadas por los demandantes han demostrado que los procedimientos de discriminación del centro son “ilegales”.

El titular de la cartera de Justicia, Jeff Sessions, consideró que, como receptora de dinero público, “Harvard tiene la responsabilidad de conducir sus admisiones sin discriminación racial empleando importantes criterios de admisión que cumplan con los requisitos legales”, según un comunicado.

La nota recuerda que el Tribunal Supremo reconoce la discriminación positiva en aras de la diversidad hasta que no sea necesaria y en base a una argumentación, lo que el Departamento de Justicia afirma que no observa en Harvard. “No lo han demostrado”, aseguraron.

Un funcionario de dicho departamento argumentó en una conferencia telefónica que la universidad lleva empleando estas prácticas 45 años sin contemplar “seriamente” ninguna alternativa.

“Están orgullosos de cómo lo hacen por la diversidad (…). Está pasando en muchos otros lugares, sobre todo en las costas este y oeste”, aseguró el funcionario.

Al ser preguntado sobre si el objetivo del gobierno es que el Supremo determine la ilegalidad de la discriminación positiva, el empleado público incidió en que no van a tomar “una postura sobre lo que las cortes superiores deben hacer”.

El funcionario también explicó que, una vez que concluya la investigación que mantienen abierta, decidirán si demandar o no a la universidad.

Horas más tarde, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) registró otro documento en apoyo a Harvard y sus medidas de discriminación positiva, que consideró que están amparadas por los precedentes del Tribunal Supremo, informó en un comunicado.

La medida del Ejecutivo se enmarca en un contexto en el que Trump anuló en julio un total de 24 directivas que había firmado su predecesor, Barack Obama, para potenciar la presencia en las universidades de las minorías hispana y afroamericana mediante la discriminación positiva.