La organización ecologista Greenpeace pidió al gobierno de Pedro Sánchez, quien juró la víspera como presidente del gobierno español, tener más ambición y urgencia en la lucha contra el cambio climático y la crisis de biodiversidad.

“Esta legislatura viene cargada de grandes retos y el Gobierno tiene que dar respuesta a las evidencias científicas y a la movilización sin precedentes de la sociedad civil que han exigido medidas concretas, ambiciosas y urgentes para afrontar estas crisis”, indicó.

“Nos encontramos en una situación de emergencia climática y en una grave crisis de la biodiversidad del planeta, por lo que no caben medias tintas: nos queda solo una década para reconducir la situación, según nos indica la comunidad científica”, puntualizó Mario Rodríguez, director de Greenpeace España.

Refirió que la inacción durante los próximos cuatro años sería una irresponsabilidad por lo que “la primera ley que se apruebe en esta legislatura debe ser de cambio climático que permita a España cumplir con el Acuerdo de París. Además, es necesario que se derogue la ley mordaza para garantizar la libertad de expresión y no criminalizar la protesta pacífica”.

Greenpeace pidió a Sánchez, que incluya en su agenda aprobar una Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica que incorpore a todos los sectores económicos, para cumplir con el límite de 1.5° Celsius, así como mecanismos de mitigación y adaptación ante la emergencia climática.

Además, entre otros puntos, tener un Plan Nacional de Energía y Clima que incluya el objetivo de un sistema eléctrico 100 por ciento renovable en 2030 y especifique la fecha de cierre de centrales de carbón y nuclear en 2025.

También aprobar una ley de movilidad sostenible y financiar el transporte público para promover la reducción en el uso del automóvil, así como fomentar la agricultura ecológica hasta alcanzar un 30 por ciento de la superficie utilizada para 2030 y 100 por ciento en 2050.