*En su cuenta en Twitter afirma que “las palabras no alcanzan para entender la dimensión de esta locura”.

De la redacción

Otro País Noticias, Ciudad de México, 24 de abril de 2018.- El cineasta Guillermo del Toro expresó sus condolencias por el asesinato de tres estudiantes de cine en Jalisco. “El ‘porqué’ es impensable, el ‘como’ es aterrador”, escribió en su cuenta de Twitter.

“Las palabras no alcanzan para entender la dimensión de esta locura. 3 estudiantes son asesinados y disueltos en ácido”, escribió.

Ayer la Fiscalía General de Jalisco (FGE de Jalisco) informó que Javier Salomón Aceves, Marco Francisco Ávalos y Jesús Daniel Díaz fueron asesinados y sus cuerpos disueltos en ácido.

Sin saberlo, los jóvenes habían filmado en una casa de seguridad del Cártel Nueva Plaza, escisión y adversario del Cártel Jalisco Nueva Generación, motivo por el cual fueron privados de su libertad, torturados y asesinados.

La Fiscalía General de Jalisco confirmó que Jesús Díaz García, Marco García Ávalos y Javier Aceves Gastélum, sin saberlo, el pasado 19 de marzo estaban grabando en una casa de seguridad utilizada por el Cártel Nueva Plaza, grupo antagónico del Cártel Jalisco Nueva Generación.

“No se encuentra acreditado que tengan algún vínculo con algún cártel delictivo”, puntualizó la encargada de la investigación en la Fiscalía General de Jalisco, Liset Torres.

“Al terminar decidieron regresar a su casa, cuando el automóvil tuvo una falla mecánica, se bajaron a revisarlo y fueron abordados por sujetos armados, quienes se hicieron pasar por elementos de la Fiscalía. Se llevaron a la fuerza a los tres muchachos y dejaron ir a tres jovencitas”, dijo.

“A los tres varones los trasladaron a una segunda casa de seguridad. Los delincuentes interrogaron y torturaron a las víctimas. Golpearon tan severamente a uno de ellos que lo mataron y decidieron ejecutar también a los otros dos muchachos”.

Esta finca donde los estudiantes estuvieron cautivos era habitada por un sujeto apodado “El Calzón”. Ahí se encontraron uniformes policiales de la PGR y armas exclusivas del Ejército.

Finalmente, los cuerpos fueron llevados a una tercera finca donde los criminales disolvieron los cadáveres con ácido.