*El titular de la dependencia anunció que presentarán una nueva recomendación por la desaparición de los 43 normalistas y hechos relacionados con esta.

Otro País Noticias, México, 24 de septiembre (Notimex).- A casi cuatro años de los hechos ocurridos en Iguala, Guerrero, aún no hay justicia para las víctimas, todavía existen varios pendientes en las investigaciones y una persona inocente en la cárcel, opinó el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez.

Entrevistado en marco del foro El derecho a la salud en México, dijo que esta semana se reunirá con los familiares de los 43 normalistas desaparecidos la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, encuentro al que están convocadas autoridades del nuevo gobierno.

González Pérez indicó que la CNDH avanza también en la recomendación que sobre el caso Ayotzinapa presentará antes de que concluya la presente administración.

“No se ha hecho justicia, yo creo que esa es la palabra. Hay pendientes todavía, cuestiones por dilucidar importantísimas. Nosotros hemos señalado inconsistencia en cuatro reportes, los cuales serán parte de la recomendación que la CNDH emitirá antes de que termine esta administración”, expuso.

Precisó que ha mantenido contacto con los familiares de las víctimas porque el deber de la comisión es ser aliado de los familiares, “con objetividad, apegados al derecho, con la razón y la verdad que se desprenda de los hechos pendientes”.

En opinión de la CNDH, el profesor Érick Uriel Sandoval Rodríguez fue indebidamente detenido y permanece en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 14 de Durango privado de su libertad.

Sobre los contenedores con cadáveres en la Zona Metropolitana de Guadalajara, ante la falta de espacio para albergarlos, González Pérez indicó que la CNDH en breve dirigirá 32 comunicaciones a las entidades sobre el trato digno a los cuerpos.

“Nosotros vamos a dirigir 32 comunicados, uno a cada entidad federativa”, con las propuestas que en su momento se hicieron en el caso de Tetelcingo, Morelos, en torno al trato que se debe seguir en fosas regulares, irregulares y clandestinas.