A menos de dos meses de terminar el año 2019, el futbol mexicano se estremeció con la noticia del fallecimiento de quien fuera propietario del Club Guadalajara, Jorge Vergara Madrigal, empresario que, desde que llegó al club despertó rivalidades, vio por los jugadores jóvenes, además de marcar un antes y un después en el futbol tapatío y de México.

Fue el 15 de noviembre que Amaury Vergara anunció el deceso de su padre, a causa de un paro cardiorrespiratoria, a los 64 años de edad, en Nueva York, ciudad donde radicaba desde meses atrás, después de dejar la vida pública y la presidencia del club en manos de su vástago, en junio.

Personalidades del balompié mexicano reaccionaron al acontecimiento, entre ellas ex jugadores del Rebaño Sagrado, como Omar Bravo, máximo goleador histórico del club, Adolfo Bautista, Carlos Salcedo y Javier “Chicharito” Hernández, así como directivos, clubes del máximo circuito y la propia Liga MX, se manifestaron por medio de redes sociales.

La Federación Mexicana de Futbol (FMF), junto a su presidente Yon de Luisa, también lamentaron la perdida de uno de los dueños de la liga.

Reconocido por forjar su fortuna desde un puesto de tacos hasta llegar al negocio de los suplementos alimenticios y terminar en el mundo del futbol, no sólo en México, también en Costa Rica y Estados Unidos, Jorge fue recordado por el sector empresarial.

Vergara no sólo dejó una era entera en las Chivas, también se esmeró por aportar de manera positiva al futbol “azteca”, ya que fue reconocido por potencializar a los jóvenes y brindarles facilidades para su ascenso profesional.

La era de Jorge Vergara en Chivas

En el inicio del nuevo siglo, en octubre de 2002, Jorge Vergara adquirió el 87 por ciento del Club Guadalajara, a costa de los accionistas que descartaron vender su parte de la institución y decidieron disputar la propiedad, lucha que se mantiene hasta la fecha.

Entre sus objetivos con el conjunto tapatío estaban regresarlo a los primeros planos, limpiar el uniforme de patrocinios, darles una casa propia, ya que compartían el estadio Jalisco con Atlas, y revivir rivalidades con los equipos de la Liga MX.

Para el Apertura 2003 logró el primero, pues el jersey estaba libre de cualquier marca, era un uniforme limpio, tan sólo el logo del patrocinador deportivo y el escudo en el centro, ese fue el primer paso con el que Vergara se ganó a la afición del Rebaño Sagrado, pero esto fue olvidado, puesto que más adelante, por necesidades del club, la playera regresó a verse con patrocinios.

Luego de su primer título de Liga MX, en 2006, la siguiente tarea era clara; darle una nueva casa al cuadro del Chiverío, un estadio propio, donde sólo lucieran los colores rojiblancos, hecho que materializó en 2010.

La construcción del inmueble inició en 2007, el cual nació con un estilo vanguardista y una arquitectura distinta a la de los estadios mexicanos, por lo que sería el primero en su tipo en la Liga MX.

El 29 de julio del 2010 se inauguró el estadio que llevaría el nombre de la empresa se suplementos alimenticios con el partido amistoso contra el Manchester United, de Inglaterra, encuentro que también fue la despedida de Chivas de Javier Hernández, quien tres meses antes fichó por conjunto inglés, gracias a las facilidades que brindó Jorge Vergara.

“Fue como un sueño, sonaba medio loco. Es maravilloso lo que hicimos aquí, la arquitectura es impresionante, los acabados, el diseño. Es algo espectacular este estadio, pero es más importante lo que se siente cuando uno llega aquí, se siente verdaderamente como una casa”, dijo Vergara cuando presentó el recinto a sus empleados.

Toda la infraestructura que construyó en el club le permitió hacer una contratación que sorprendió al futbol mexicano; se hizo con la asesoría del holandés Johan Cruyff, ex jugador del Ajax de su país y el Barcelona.

La relación profesional dio pocos frutos y se convirtió en una de las manchas en la gestión de Vergara, por lo que el técnico holandés John van’t Schip, quien llegó junto a Cruyff, se fue sin pena ni gloria.

Los trofeos que alzó

Además de labrar una infraestructura con Chivas, Jorge Vergara también alcanzó la gloria más de una vez a nivel nacional e internacional.

En el Apertura 2006 de la Liga MX alzó su primer trofeo como dueño, luego que su equipo derrotará al Toluca con marcador global de 3-2, en el estadio Nemesio Diez, gracias a un gol del ídolo “Rojiblanco”, Adolfo “Bofo” Bautista.

Luego de una sequía de nueve años, las Chivas volvieron a ganar un título, la Copa MX del Apertura 2015, el cual consiguieron tras vencer por la mínima diferencia al Club León, en el Nou Camp y medio año más tarde alzaron la Supercopa MX 2016.

Guadalajara logró un doblete histórico en el futbol mexicano, pues en el Clausura 2017 levantó el trofeo de la Liga MX y Copa MX. Por si fuera poco, volvieron a hacer historia, en el Apertura 2017, gracias a que el equipo de damas se convirtió en el primer campeón de la Liga MX Femenil, luego de vencer con marcador global de 3-2 a su similar de Pachuca.

En 2018, terminó la sequía de 56 años sin conseguir la Liga de Campeones de la Concacaf, luego de triunfar en penales a costa del Toronto FC para alzar su único título a nivel internacional como propietario del club.

Su huella en las rivalidades de Chivas

Como parte de su personalidad, Jorge Vergara siempre buscó defender los colores rojiblancos, por lo que revivió y alimentó rivalidades con los equipos de la Liga MX, entre ellas, la que forjó con el mediocampista brasileño José Ailton Da Silva, quien en ese entonces jugaba para los Pumas UNAM.

En más de una ocasión el directivo y el jugador intercambiaron mensajes para replicar sus comentarios, así como para defender a sus respectivos equipos.

Asimismo, mantuvo el orgullo del Chiverío ante los más grandes rivales, el Club América y Atlas, ya que retaba a los directivos de dichas instituciones cuando sus equipos se medían al cruzar apuestas para alguna causa benéfica.

Siete títulos en total, una infraestructura sólida, apoyo a jóvenes jugadores, exportación de futbolistas a Europa y toda una era con el Guadalajara es la huella que Jorge Vergara dejó en el balompié mexicano.

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