*Como nunca antes, la decisión, que necesita ser muy sensata, la tiene Andrés Manuel, quien será juzgado por la historia positiva o negativamente. No hay más.

Foto: Cuartoscuro

Por Jorge Meléndez Preciado

El domingo 5 de abril fue una fecha clave para la ruta que seguirá México. Ello porque ese día el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer los lineamientos de política económica que definirán lo que vendrá en el futuro de la nación. Algo que, incluso, determinará lo que ocurrirá en el sistema político mexicano, ya que o la famosa 4T se afianza o va en declive total.

Varios grupos, entre ellos:  Nuevo Curso de Desarrollo de la UNAM, en el cual están David Ibarra, Carlos Tello y Enrique del Val, platean una serie de medidas para cuidar el empleo, fortalecer a las pequeñas y medianas empresas y evitar la ruina de muchas otras. Y recientemente un grupo de intelectuales y científicos, encabezados por Cuauhtémoc Cárdenas, también señalan que debe haber medidas diversas para evitar un retroceso mayúsculo, logrando que exista unidad bajo el liderazgo presidencial.

Así pues, es momento de evitar los enconos, dejar de lado las pugnas aparentemente ideológicas, no insistir en las disputas verbales y entrar a lo que es un clamor nacional: evitar que la epidemia de coronavirus traiga mayor cantidad de muertos (Italia, España y Estados Unidos, principalmente) y trazar el camino para una reconstrucción nacional económica, social y cultural.

De no ser así, nadie ganará en la batalla, pero especialmente los más pobres sufrirán las consecuencias de una crisis que viene de lejos, pero ha estallado y traerá víctimas por todos lados.

Como nunca antes, la decisión, que necesita ser muy sensata, la tiene Andrés Manuel, quien será juzgado por la historia positiva o negativamente. No hay más.

jamelendez44@gmail.com

@jamelendez44