*Un trance crítico vivieron los productores de mezcal “la producción se detuvo por tres meses

Fuente: Presslibre

OAXACA, OAX., septiembre 17 de 2020.- Leon Lory Langle es hijo del boom del mezcal. Inició sus andares en este que se ha vuelto todo un universo por conocer y explorar, en la mezcalería “Los Amantes” de la calle Allende, Centro Histórico de la Ciudad de Oaxaca, creada en su momento por el artista Willy Olguín.

Hoy se ha convertido en un protagonista del furor mezcalero oaxaqueño cuyo perfil es el de “compartir experiencias en un sentido sensibilizador”, comenta en entrevista, aunque, aclara, en estos días, semanas, meses de la etapa más pesada de la pandemia de coronavirus, “me enfrenté a no tener un ingreso, al encierro y a la espera”.

Un trance crítico que también vivieron las fábricas de mezcal que frecuenta con viajeros porque “la producción se detuvo por tres meses”, según le informaron, y del cual poco a poco aparentemente se está saliendo.

—¿Cómo le está yendo al mezcal y a sus protagonistas, de productores de maguey a mezcaliers, pasando por palenqueros y comercializadores, durante la pandemia de Covid?

–En las comunidades mezcaleras la vida aparentemente continuó con sus actividades cotidianas, pero no tanto, pues los cierres de las poblaciones provocados por la situación se fueron prolongando, si bien en el campo se siguieron respetando los tiempos, los agaves florecieron en sus respectivas temporadas y se realizó el corte correspondiente.

“Hace algunos días visité algunas fábricas a las que acostumbro llevar gente ávida de conocer más sobre esta bebida, y al preguntarle a los palenqueros sobre la pandemia, me comentaron que no hubo producción por tres meses. Las ventas al extranjero prácticamente se detuvieron y los pagos de los lugares donde se expende el producto entraron en pausa”.

Por otro lado, “los centros de consumo cerraron sus puertas y hasta el momento no hay noticias claras del regreso ‘normal’ a las actividades.

“La vida mezcalera cambió, ahora las degustaciones son en línea y los más emprendedores te hacen llegar el producto a la puerta de tu casa, además que de manera virtual se corre una cata guiada. A mí me parece sorprendente la capacidad de adaptación de algunos actores en esta escena de encierro. Los comercializadores de algunas marcas, que son afortunados por tener distribuidores en el extranjero, no obstante, vieron detenidas sus exportaciones en la frontera, si bien poco a poco las han ido moviendo”.

En la mezcalería “Los Amantes”, Leon Lory se sorprendió con “los muy distintos perfiles, aromas, sabores, cultura y tradición de los mezcales”. Luego abrió un espacio con perspectiva propia: la mezcalería Tobá, donde exploró el camino de la música bohemia, la buena comida y la cerveza y el mezcal. Después llegó a Txalaparta, emblemático espacio en Oaxaca, donde le han permitido incluir marcas de mezcal para ofrecer a la muy diversa clientela que ahí se reúne, platica.

–En lo particular, ¿cómo te ha ido con la pandemia?

–Me enfrenté a no tener un ingreso, al encierro y a la espera. Al final, con el apoyo de la familia, amigos y conocidos, estoy intentando explorar caminos a los que me había negado: ofrecer mis servicios y ser mi propia imagen, lo cual me resulta difícil. Pero los resultados de guiar degustaciones y realizar paseos educativos me están llenando de satisfacción, además que confío en que mi agenda llegará al objetivo deseado. Ahora bien, en mi caso, cada vez estoy más seguro que tengo que retomar el camino de sensibilizar al consumidor final. Yo creo que mi perfil es el de compartir experiencias en un sentido sensibilizador, me da mucho gusto transmitir mis conocimientos adquiridos y me emociona poder desarrollar como un cuento lo que afortunadamente me fue confiado.

–Se entiende que con el semáforo epidemiológico rojo, el consumo de mezcal en mezcalerías y restaurantes se desplomó en Oaxaca—se le expone.

–Mi principal ingreso venía del trabajo en el bar y de la atención al turismo, pero desde el día 23 de marzo comenzó la cancelación de los servicios que prestaba. En todo caso, eso trajo una renovación y la motivación para retomar el trabajo de compartir con la gente experiencias alrededor de la emblemática bebida.

Ahora que es septiembre, Leon Lory recuerda que la bebida nacional de México siempre ha sido el mezcal –el tequila es un tipo de mezcal–. Y explica que su desarrollo reciente “se debe (al reconocimiento) de las producciones raras, únicas e irrepetibles, con gusto histórico y carga cultural. Esto es lo que la bebida genera en el paladar del consumidor”.

El mezcal puede ser aperitivo o degustativo y los maridajes, tan exquisitos como el paladar lo permita. Por mi parte, recomiendo tomarlo a gusto personal, pero siempre con la calma que requiere una bebida espirituosa, subraya.