*La violencia de nuevo afecta la operación de empresas en distintos estados del país.

Otro País Noticias, México, 24 de mayo (EFE).- Luego de que Grupo Lala anunció el cierre temporal de su centro de distribución en Ciudad Mante, Tamaulipas, por la falta de condiciones de seguridad para mantener su funcionamiento, el gobierno del estado informó también del cierre de centros de distribución de otra empresa productora de leche.

“Las condiciones de seguridad en la ciudad no eran las adecuadas para seguir operando”, señaló el Lala en un comunicado que confirmó que las actividades de su centro están paradas desde el 3 de mayo pasado.

Este grupo lechero tiene 32 plantas de producción y 173 centros de distribución en México, Brasil, Estados Unidos y países de Centroamérica, y distribuye más de 600 marcas en 628,600 puntos de venta.

La decisión de Lala de cerrar su centro de Ciudad Mante fue tomada después de que uno de sus vehículos fue quemado el 2 de mayo en una zona de esa población, que tiene la más alta tasa de homicidios de México con 24.8 por cada 100.000 habitantes.

Además de Grupo Lala, autoridades han confirmado el cierre de centros de distribución de la empresa productora de leche Sello Rojo en la misma ciudad de Tamaulipas.

El procurador generalde Tamaulipas, Irving Barrios, confirmó que se ha recibido una denuncia por extorsión por la cual las autoridades están en investigaciones y también en contacto con las empresas Lala y Sello Rojo.

El Gobierno de Tamaulipas señaló en un comunicado que ha hecho contacto con representantes del Grupo Lala y otras compañías a fin de “atender sus necesidades de seguridad” y se les ha orientado para que presenten cargos formales ante las autoridades.

Señaló que las peticiones de protección de directivos de empresas a las instituciones de seguridad del estado son tan específicas que “serían prácticamente de seguridad privada”.

Las autoridades confirmaron que “solo dos empresas” han hecho denuncias formales y se les ha pedido que “aporten mayores elementos” a fin de detener a los delincuentes “que atentan contra la paz y el desarrollo en la zona”.

Cierres reflejan el “grave momento”: expertos

El cierre de Lala refleja el apuro de las empresas para operar en un país afectado por una alarmante ola de inseguridad, enfatizada por los 2,343 asesinatos registrados en abril pasado.

En el sur de México, la situación de alarma por la violencia quedó de manifiesto con la decisión tomada en marzo pasado por la empresa Coca Cola Femsa de cerrar su centro de distribución en Ciudad Altamirano, Guerrero, ante el hostigamiento a sus trabajadores por grupos delictivos.

La semana pasada, un tren de carga de la minera Grupo México se descarriló en el oriental estado de Veracruz a raíz de que un grupo criminal manipuló el sistema de frenado para poder detenerlo y cometer un asalto.

Tamaulipas y Guerrero son dos de las entidades con mayores índices delictivos en México por grupos criminales; en el primero la organización conocida como los Zetas y en el segundo, los Rojos.

Estos cierres de empresas, por ahora temporales, son reflejo del “momento grave” que hay en país ante la ola de inseguridad, dijo Samuel González Ruiz, analista de seguridad y abogado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El experto dijo que la inseguridad en el país obedece a una mala implementación del sistema de seguridad y del sistema penal acusatorio.

Aseguró que el defecto en la implementación de este sistema es que resultó en jueces poco capacitados en asuntos de delincuencia organizada, además de mala calidad en la capacitación de las policías locales.

En abril pasado se registraron 2,343 asesinatos en todo el país, lo que quiere decir que probablemente vayamos a llegar a los 30.000 en el año, “una situación crítica ante la que no hay reacción”, indicó.

En los primeros cuatro meses de 2018 se han registrado un total de 8.900 asesinatos, junto con los 59.866 delitos por lesiones, de acuerdo con las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública del Gobierno de México.

La preocupación de las empresas está también centrada en la incidencia de los robos en el país, con una cifra global de 234,192 casos en los primeros cuatro meses del año, 29,580 de ellos a negocios, 66,661 de vehículos y 3,895 a camiones que transportan mercancías.

La Confederación de Cámaras Industriales, que agrupa a 46 cámaras nacionales, ha manifestado su preocupación por los niveles alarmantes de robo de mercancías, que en abril mostraban un 65 % de aumento respecto al mismo mes del año previo.

Los más afectados por el robo a mercancías son los estados de México, Michoacán, Puebla, Tlaxcala y Veracruz, y las carreteras que van de México a Puebla y a Veracruz y la México-Saltillo, de acuerdo con la Confederación.

La empresa Ferromex, uno de cuyos trenes fue saboteado para ser saqueado en el estado de Veracruz la semana pasada, mantiene encendidas las alarmas desde 2017, principalmente en la zona de los estados de Puebla y Tlaxcala.