* Es hora de darle paso a la mota como un asunto de salud pública y para evitar más muertes por el narco.

Foto: Cuartoscuro

Por Jorge Meléndez Preciado

Nuevamente la legalización de la mariguana ha quedado pendiente. Asunto importantísimo, después de que el eco de lo ocurrido el jueves 17 en Culiacán sigue y continuará retumbando en las esferas políticas, militares, sociales y culturales de nuestro país.

En esta administración,  la secretaria de Gobernación, la muy activa y poco trascendente, Olga Sánchez Cordero, había señalado hace tiempo que era deseable que la yerba se comercializara, a pesar que muchos sabemos de su distribución y consumo en todas partes.

Hay, por cierto, 10 proyectos en el Senado, donde no avanzó la iniciativa, y tres más en la Cámara de Diputados, uno  del líder morenista: Mario Delgado. Y en cinco años se han elaborado 70 propuestas de infinidad de grupos. Lo mismo para su función medicinal- en donde la SCJN ya ha dado cuatro sentencias favorables- hasta para el uso lúdico, que es muy frecuente entre la población, a pesar que los policías extorsionen a los jóvenes quienes  no tienen conocimiento acerca del gramaje que puede llevar cada uno sin ser un delito.

Una reciente encuesta de Mitofsky señala: el 57 por ciento  dice que es muy fácil conseguirla y únicamente 7 por ciento  que tiene problemas para comprarla;  el 50 por ciento asegura que de legalizarla disminuirá la violencia y el 20 por ciento plantea que su uso  aumentará los conflictos; y el 64 por ciento está a favor de despenalizarla totalmente y 30 por ciento se manifiesta en contra. En fin, que hay un amplia mayoría a que México sea el tercer país en América que ya no satanice a los moteadores, luego que  lo hicieron en Canadá y  Uruguay, sin que existiera mayor alteración del orden público. Además, en la mitad de los estados de la llamada Unión Americana, alias Estados Unidos, hay facilidades para quienes la adquieren en greña, gotas o píldoras.

Aparte de reducir la violencia que entraña el trasiego de la droga, el Estado mexicano  podría resultar ganancioso. Los especialistas aseguran  que ello posibilitará  un negocio de cinco mil millones de dólares al año. El cual quiere acaparar, por cierto, Canadá, por medio de establecimientos que pondría en México con el nombre de Farmacias Magistrales. También desea entrar en este nuevo comercio la trasnacional Constellation Brands, que ya adquirió la famosa cerveza Corona.

Es hora de darle paso a la mota como un asunto de salud pública y para evitar más muertes por el narco.

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