Otro País Noticias, Buenos Aires, 2 Ago (Notimex).- El expresidente de Argentina, Carlos Menem, logró postularse a la reelección como senador pese a que fue condenado a siete años de prisión por un millonario tráfico de armas realizado durante su mandato.

A sus 87 años, el abogado quien fue el hombre más poderoso de Argentina durante una década (1989-1999), goza de impunidad pese a los discursos contra la corrupción y en pro de la transparencia lanzados por dirigentes políticos.

La contradicción más evidente estalló en las últimas semanas, cuando la gobernante alianza Cambiemos que llevó a Mauricio Macri a la presidencia impulsó, sin éxito, la expulsión del exministro de Planificación, Julio de Vido, de la Cámara de Diputados.

De Vido fue el principal responsable de las multimillonarias obras públicas contratadas a empresas privadas durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández (2003-2015), muchas de las cuales están bajo investigación por presunta corrupción.

El oficialismo trató de sacar al exministro con el argumento de que carecía de “idoneidad moral” para mantener el escaño por el cúmulo de procesos judiciales en su contra, pero nada dijo de Menem, cuya condena fue ratificada el mes pasado.

En 2013, el expresidente fue condenado a siete años de prisión y una inhabilitación de 14 años para ejercer cargos públicos por encabezar, en los años 90, el contrabando de armas a Croacia y Ecuador, pese a que había una prohibición expresa de Naciones Unidas.

La condena no se hizo efectiva y Menem mantuvo su banca en el Senado gracias a que sus abogados interpusieron recursos y, sobre todo, a que la Corte Suprema de Justicia de la Nación no se ha pronunciado sobre el caso.

Si el máximo órgano de Justicia de Argentina confirmara la condena, Menem tendría que suspender su campaña a senador con miras a las elecciones legislativas de octubre próximo, en las que se postuló.

Además, Menem debería cumplir con prisión efectiva, aunque sería en su casa dada su avanzada edad y su estado de salud, pero antes el Senado debería votar su desafuero para que la justicia pudiera detenerlo.

En medio del escándalo sobre De Vido, que finalmente conservó su curul en la Cámara de Diputados, pocos hablaron del caso de Menem, que es mucho más grave porque el exministro kirchnerista apenas está siendo investigado pero todavía no hay ninguna condena en su contra.

Por otra parte, la candidatura de Menem ya fue impugnada judicialmente, pero tribunales de La Rioja siguen amparando su postulación con el argumento de que todavía no hay un fallo definitivo de la Corte Suprema.

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