México planteará al Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas que existe una “desigualdad” en el acceso a las vacunas contra el COVID-19 desarrollada por varias farmacéuticas en el mundo, con las que ha firmado contratos por 232,33 millones de dosis, dijo el canciller mexicano, Marcelo Ebrard.


“Mañana [miércoles 17 de febrero] vamos a presentar, en el Consejo de Seguridad de la ONU, la posición de México respecto a la desigualdad en el acceso a las vacunas, porque no es justo”, dijo en conferencia de prensa el canciller de este país, que ocupa este año el asiento no permanente del grupo de países latinoamericanos y caribeños.
Ebrard detalló que México tiene 126 millones de habitantes, y ha firmado contratos por 232,33 millones de dosis de vacunas para COVID-19 con diversas firmas farmacéuticas, con las cuales se podría vacunar a 133,66 millones de personas, considerando que algunos productos biológicos contra la infección respiratoria que causa el coronavirus se aplican en dos dosis.

El canciller explicó que, después de tres semanas de suspensión de envíos por una reconfiguaración de la planta de la farmacéutica estadounidense en Bélgica, la Unión Europea autorizó el envío de un nuevo lote de vacunas para la próxima semana a este país, que espera haber recibido 5,18 millones de dosis, cantidad comprometida por la farmacéutica.

Contratos con otras firmas

México también recibió el 14 de febrero el primer lote de 870.000 dosis de la vacuna de la farmacéutica británica AstraZeneca, desarrollada por la Universidad de Oxford, procedentes de la India.
“Estimamos recibir 1,16 millones más en las últimas semanas de marzo” de ese producto, detalló Ebrard.
Esos envíos desde el país asiático sumarán dos millones de dosis y son independientes del plan para producir junto con Argentina hasta 250 millones de dosis, destinados a países de América Latina, con respaldo de la Fundación Carlos Slim, del principal magnate mexicano.

Después de vacunar al personal de salud que atiende a pacientes de la pandemia con las primeras vacunas de Pfizer, en diciembre y enero pasados, el lunes 15 de febrero comenzó la segunda fase de vacunación con los productos de AstraZeneca, y la meta es inocular en dos meses a 15 millones de adultos mayores.
Por su parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador explicó que, a pesar de los contratos por 34,4 millones de dosis para vacunar a 17,2 millones de personas con productos de Pfizer, las plantas fabricantes de esa firma en EEUU solo producen para ese país, y México debe recibir sus embarques vía aérea desde Bélgica.
“Esas son las cosas que queremos ver en la ONU, que haya equidad, que no haya acaparamiento en las vacunas, que haya un principio de igualdad, para que todos los países tengan la posibilidad de vacunar a sus habitantes”, planteó el mandatario en su mensaje cotidiano.

Las otras tres vacunas aprobadas por el ente regulador mexicano son la rusa Sputnik V, y las chinas CanSino y Sinovac.
El pasado 11 de febrero llegó a México el primer embarque con dos millones de dosis de la vacuna de CanSino a granel, que serán envasadas por la firma DurgMex, en el estado de Querétaro (centro).
Ebrard detalló además que, en el marco del mecanismo multinacional Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el país latinoamericano también compró 51,5 millones de dosis.
Informó que México recibió de la OMS una confirmación de 6,4 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca, que recibirá en el primer semestre de 2021, procedentes de Corea del Sur, de las cuales hasta 2,2 millones de dosis llegarán en febrero y marzo.

Finalmente, el canciller explicó sobre los ensayos para desarrollar productos farmacéuticos de las firmas CanSino y Janssen, que ya fueron realizados con voluntarios mexicanos, y pruebas finales de Novavaxy y Curevac están en marcha.
Las autoridades mexicanas reportaron 174.657 defunciones por la pandemia, con una letalidad promedio de 8,8% entre las más de 1,99 millones personas infectadas.