*Lo que desencadenó los disturbios fue el apuñalamiento en la vía pública de un alemán de 35 años perpetrado por un sirio y un iraquí hace dos días.

Otro País Noticias, Berlín, 28 de agosto de 2018 (Notimex).- Miles de extremistas de derecha procedentes de diversos estados de Alemania se han reunido en Chemnitz con el fin de reforzar los disturbios y protestas contra la presencia de extranjeros y contra el gobierno.

Lo que desencadenó los disturbios fue el apuñalamiento en la vía pública de un alemán de 35 años perpetrado por un sirio y un iraquí hace dos días. Los dos presuntos autores fueron aprehendidos y el suceso es investigado.

La versión que corre es que el alemán asesinado había tratado de defender a una mujer de las ofensas sexuales de esos dos individuos, pero la policía en Chemnitz declaró este día que hasta el momento no hay indicios de que una mujer hubiera tenido semejante problema.

El argumento de las ofensas y ataques sexuales contra mujeres alemanas por parte de extranjeros, principalmente refugiados, es un tema constante de la extrema derecha.

El partido de extrema derecha Alternativa para Alemania se ha pronunciado desde hace dos días en los medios de comunicación a través de sus líderes para criticar al régimen y proclamar que el país es un caos bajo el gobierno de la Unión Demócrata Cristiana (UCD) de Angela Merkel.

Los disturbios en Chemnitz son protagonizados por radicales de derecha neonazis y por hooligans, que son jóvenes que desatan revueltas y disturbios violentos durante eventos públicos, como partidos de futbol y manifestaciones. La movilización se lleva a cabo a través de las redes sociales.

Al respecto la canciller federal de Alemania, Angela Merkel, declaró que había visto las imágenes de los violentos disturbios para perseguir extranjeros en Chemnitz. “En Alemania y en sus calles no hay sitio para un comportamiento semejante”, afirmó.

El portavoz del gobierno, Steffen Seibert, dio a conocer ayer en conferencia de prensa en Berlín la posición oficial de la canciller federal.

El ministro del Interior y presidente del Partido Unión Social Cristiana (PUSC) de Baviera, Horst Seehofer, se abstuvo hasta el momento de hacer comentarios sobre los sucesos en Chemnitz.

Se ha limitado a ofrecer policías federales como refuerzo para apaciguar la situación en esa ciudad sajona, pero él personalmente no se ha pronunciado, a pesar de que hay políticos de otros partidos que se lo han demandado.

La atmósfera en Chemnitz es muy tensa: las violaciones a la ley se suceden una y otra vez. Se hace el “saludo de Hitler” en público, lo que es castigado por la legislación y se hacen alardes públicos de xenofobia.

El gobierno de Sajonia, en Alemania oriental, ha subestimado –o permitido- una y otra vez manifestaciones y protestas de la extrema derecha y no ha intervenido lo suficiente para poner un alto a esas reacciones públicas. Las ha tratado de inocuas.

Chemnitz se ubica en el estado germanoriental de Sajonia, que una y otra vez ha resaltado por la notoria tolerancia de sus autoridades políticas y policiales frente a la extrema derecha y los neonazis. En los últimos tres años ha habido brotes públicos de extrema derecha y pronazismo en varias ciudades sajonas.

El ministro presidente (gobernador) de Sajonia, Michael Kretschmer, de la CDU (Unión Demócrata Cristiana) de Angela Merkel, dijo este martes en rueda de prensa en Dresden, la capital de Sajonia, que su gobierno mantiene el monopolio del uso de la violencia en ese estado.

Agregó que su gobierno se enfrentará a la campaña que se le está haciendo en Internet desde el domingo. “Esa movilización (en Internet) se compone de comentarios xenófobos, de informaciones falsas y de teorías conspirativas” y calificó ese tono de deformación de los hechos.

El gobernador Kretschmer ha sido duramente criticado en los últimos dos días por los partidos de oposición en el Bundestag, que son La Izquierda y los Verdes, así como el partido de extrema derecha, AfD (Alternativa para Alemania).

Los dos partidos izquierdistas (Verdes y La Izquierda) lo acusan de ser incapaz de imponer el orden en Chemnitz y de que la situación se le ha salido de control.

AfD esgrime, por su parte, los sucesos en Chemnitz para atacar al gobierno de Angela Merkel, a quien rechaza en forma implacable por haber abierto las fronteras a casi un millón de refugiados en el segundo semestre de 2015.