*Héctor Yunes Landa y José Encarnación Alfaro encabezan la presentación.

Otro País Noticias, Ciudad de México, 8 de diciembre de 2018.- Al presentar la corriente de opinión nacional Movimiento Líder, el diputado Héctor Yunes Landa afirmó que esta es la etapa más difícil de la historia del PRI, después de los resultados del reciente proceso electoral federal, por lo que es impostergable un proceso de transformación, renovación y refundación de este instituto político.

A su vez el exdiputado José Encarnación Alfaro dijo que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) debe formar parte de la transformación de México, por lo que llamó a la dirigencia nacional a realizar un proceso abierto a la militancia para la renovación del Comité Ejecutivo.

Acompañados por las diputadas federales Irma Terán y Margarita Flores, de militantes como Héctor Vicario, José Aguilar, Corintia Cruz, Mireya Sánchez e Isadora Santibáñez, entre otros, el legislador por Veracruz afirmó que esta organización la conforman militantes convencidos, decididos a iniciar una nueva ruta de participación.

Movimiento Líder es producto de la iniciativa y del acuerdo de militantes que iniciaron su participación desde las filas juveniles y que en 2000, cuando perdió el PRI por primera vez la Presidencia de la República, constituyeron una organización como espacio y fortaleza para enfrentar en unidad la crisis que entonces vivieron.

“Nuestro propósito, nuestra convicción, nuestra determinación, es impulsar un nuevo capítulo en la historia de nuestro partido con responsabilidad, con seriedad política, con ética partidaria, con inconformidad creadora, con rebeldía constructiva, una corriente de opinión que sume, que construya, que edifique la unidad sobre la base del respeto y el compromiso”, agregó.

En la Declaración Política de la Corriente Nacional de Opinión “Movimiento Líder”, los priistas señalaron que para ello se deben abrir todas las compuertas a la libre expresión y decisión de la militancia.

Indicaron que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) “debe ir por todo y tomar la palabra de quienes serán los nuevos gobernantes, sobre la Cuarta Transformación del país”.

Ello para exigir que sus contenidos se definan en una agenda de consenso, construida a partir de una amplia convocatoria que asegure la participación mayoritaria de la diversidad y que en su resultado quepan todos.

El documento indica que el PRI es un partido histórico que ha vivido cuatro momentos torales y está obligado a instrumentar un quinto en su agenda, luego de que “fue incapaz de cumplir desde el poder y ahora tendrá que hacerlo desde la oposición”.

Abunda que sin duda la explicación de la pasada derrota electoral es multifactorial, pero entre esos factores se ubica de manera destacada el abandono en la práctica, de las definiciones ideológicas y éticas que el partido había venido estableciendo en sus documentos básicos durante su cuarta etapa.

Reconoce que el debilitamiento partidario abrió espacio al oportunismo, a la corrupción y a la impunidad y el partido se desdibujó, exhibió ante el electorado y su militancia indefinición ideológica, pragmática y fisuras éticas, lo cual lo alejó de sus bases y de sus públicos electorales.

En síntesis, continúa, “no supimos construir el partido democrático, horizontal, con plena autonomía frente al poder público y perdió eficacia”, además de que “abandonamos nuestra capacidad de gestión social frente a los reclamos de una ciudadanía y las aspiraciones de una militancia del siglo XXI, por el contrario, restauramos el PRI presidencialista, vertical y autoritario del siglo XX”.

Agrega que ante el estallamiento del sistema de partidos resultante de la pasada elección cuando, desde una perspectiva ideológica, el horizonte político tiende a dividirse entre el nacionalismo revolucionario-populista y la derecha neoliberal, se abre un espacio ciudadano favorable a las distintas manifestaciones de la socialdemocracia.

Se trata, enfatiza la declaración de principios, de consolidar al Partido Revolucionario Institucional como “el faro del centro-izquierda moderno que reclama México”, actualizando su carácter revolucionario e institucional.

Por tanto, señala, este instituto político debe retomar sus compromisos con los salarios y con la fortaleza de la organización del trabajo, con la pequeña producción en el campo, con el progreso regional equitativo y con la seguridad ciudadana, y sobre todo, con el desarrollo constante de la clase media. (Notimex)