*La dignidad humana no se negocia por ladrillos: CNDH

Otro País Noticias, Ciudad de México, 1 de febrero de 2018 (Notimex).- La insistencia de Estados Unidos en la construcción de un muro en su frontera con México muestra las políticas de actuación y la promoción de expresiones que vulneran o desconocen los principios elementales de la dignidad de las personas, señaló el ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez.

El titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) consideró que ante ello, “no podemos dar cabida a la indiferencia, a la indecisión y a la falta de acción”, porque “la dignidad humana no se negocia por ladrillos”.

El marco de la inauguración del seminario “Análisis de la Política Migratoria en los Estados Unidos de América”, en instalaciones de la UNAM, refirió que los cambios en la política migratoria, económica y social del vecino país del norte han puesto a México en un estado de alerta.

Aunque ha sido clara la solidaridad, así como la suma de recursos y capacidades en favor de los migrantes, recalcó, “es claro que, en modo alguno, no se puede bajar la guardia”.

El ombudsman argumentó que se han dado detenciones arbitrarias en territorio estadunidense, lo que genera miedo e incertidumbre, además de un discurso de rechazo hacia los migrantes, incluso “desde las más altas esferas del poder”.

Este discurso, opinó González Pérez, “pretende imponer en el imaginario colectivo de los estadunidenses palabras y estereotipos que intimidan, discriminan y promueven la violencia”.

Ante ello, el titular de la CNDH llamó a vivir en unidad, acercamiento, conciliación, pues “la manera en cómo enfrentemos el entorno que se nos presenta, definirá los puntos de equilibrio que como país y sociedad tengamos en el futuro”.

“La suma de voluntades y acciones responsables que cada uno realice, han sido y continuarán siendo la mejor forma de incidir en una defensa positiva de la justicia de la equidad y de los derechos de las personas para dejar de lado cualquier política de exclusión, discriminación, o miedo”, enfatizó.

Además, recalcó que ello también ha obligado a reflexionar sobre la forma y términos en los que se trata en México a los migrantes irregulares, y que en un ejercicio “mínimo de coherencia, busquemos dar a los migrantes de otros países que están en nuestro territorio el mismo trato y garantías” que pedimos para los connacionales.