El fundador de Wikileaks fue propuesto por Mairead Maguire, ganadora del reconocido galardón
Julian Assange, fundador de Wikileaks, fue nominado ayer al Premio Nobel de la Paz edición 2021, por Mairead Maguire, ganadora del reconocido galardón por su contribución al cese de la violencia en Irlanda del Norte.

Un tribunal británico decidió no extraditar a Estados Unidos al australiano, acusado de espionaje por difundir documentos confidenciales de las guerras de Irak, Afganistán y cables diplomáticos de Washington.

 

La fundadora del Movimiento de la Paz y Gente de Paz agrupó en la candidatura a la ex militar estadunidense Chelsea Manning y su compatriota y también ex analista de Inteligencia Edward Snowden, todos ellos responsables de la divulgación de documentos secretos que les han acarreado penas de cárcel y persecución.

En la carta enviada al comité del Nobel, a la cual tuvo acceso la agencia Sputnik, Maguire destaca el ejemplo que ha sentado “cada uno de ellos exponiendo individualmente la verdad de acciones ilegales de los gobiernos, a un alto costo para su libertad y su vida”.

“Como soldado estadunidense en Irak, Chelsea Manning no pudo encubrir por más tiempo el asesinato de civiles iraquíes, mientras Julian Assange cumplió su deber como editor y publicó los hechos de las guerras de Irak y Afganistán”, escribió Maguire, ganadora del Nobel de la Paz en 1976.

“Y mientras trabajaba para la inteligencia, Snowden no pudo mantenerse callado sabiendo que el gobierno de Estados Unidos estaba vigilando de manera ilícita a gobiernos y ciudadanos de todo el mundo”, añadió Maguire, antes de destacar “la esperanza y la inspiración” que el trío ha generado.

Assange en Estados Unidos, enfrenta 17 cargos de espionaje y una acusación adicional de pirateo informático, en un caso sin precedente de acuerdo con la ley de espionaje de 1917.

En el meollo de la cuestión se encuentra una serie de documentos entregados por la ex marine Manning en 2010, entre ellos, por ejemplo, un video de 39 minutos de un helicóptero Apache del ejército estadunidense disparando y matando a más de una docena de iraquíes, incluidos dos periodistas de Reuters.