Sombras y luces en este año complicado, difícil, distanciado y por desgracia muy egoísta por la prepotencia de unos cuantos.

Foto: Alejandro Meléndez / FotorreporterosMx

Por Jorge Meléndez Preciado

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 01 de marzo de 2021.- Se cumple el primer año, que desgraciadamente no será el último, del llamado Covid 19, o también conocido como SARS CoV2. Una pandemia que ha causado estragos de millones de individuos en el mundo, y que sacudió a México y lo tiene muy alarmado.
Hasta el momento han fallecido, oficialmente, por el virus en nuestro país: 186, 692 personas, aunque varios médicos, matemáticos y especialistas dicen que la cifra es bastante mayor, incluso el doble. Algo que seguramente, en los recuentos históricos, sabremos más adelante. Incluso bastante tiempo después de que concluya este sexenio.

En el equipo presidencial se han contagiado millones, desde el propio López Obrador; el secretario de la Defensa, Crescencio Sandoval; el encargado de Marina, Rafael Ojeda y hasta el mismo vocero en salud, recientemente, Hugo López Gatell.

El cubrebocas, algo en lo que han insistido autoridades de salud internacionales, es algo que no es portado por todos aquí, pero su uso se ha generalizado en los últimos meses.

Afortunadamente ya empezaron a llegar las vacunas y en algunas comunidades, sobre todo en lugares donde la pobreza es manifiesta, se ha empezado a aplicar el biológico.

Al principio, sobre todo en la Ciudad de México, hubo desorden no tan grave, pero en las últimas fechas su aplicación ha ido incluso entre festejos, como en Xochimilco, donde prevalecieron los bailes en la espera, la cual por cierto se acorto de horas a minutos. Tanto que hasta un reportero de televisión dijo que era difícil entrevistar a las personas ya que iban caminando muy rápido con el fin de no perder su turno.

Tanto en esta capital como en las diferentes entidades han existido agandalles, ya que grupos privilegiados, incluso aquellos que pregonan la igualdad y lucha por la libertad, han burlado a las autoridades para estar entre los primeros en recibir la inyección, no se diga entre los de grandes recursos económicos, quienes detestan a Ya Saben Quién.

Se insistió, por muchos, que México no recibiría las dosis necesarias para resolver su problema. Es cierto, no tenemos las cantidades requeridas, pero van llegando de diferentes países y farmacéuticas, tanto que hasta algunos ya preguntan cuáles serán mejores, si las rusas, chinas o las de AztraSeneca o Moderna.

La respuesta es cualquiera que tenga un rango importante de efectividad, y hasta el momento ninguna se ha descartado. Así pues, es necesario ampliar el programa, hacerlo de manera correcta, evitar los abusos hasta donde sea posible- siempre, desgraciadamente, los habrá en las sociedades individualistas que se han formado en el capitalismo- y poder inmunizar a la mayoría.

En este lapso de pandemia han existido grandes duelos, un mayor desempleo que es necesario resarcir y para muchos soledad por múltiples razones (Chava Flores en el recuerdo).

Pero también debe hacerse un recuento del apoyo familiar en muchísimos casos, de la ayuda solidaria, del entrelazamiento vecinal antes inexistente y del apoyo incluso de algunos capitalistas que vieron para muchos sin pensar en aumentar sus ganancias.

No ha pasado así entre las naciones. Es cierto que se creó el programa mundial Covax para ayudar a los países más necesitados, pero hasta el momento no ha funcionado, pues hasta el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y el propio López Obrador han reclamado que a México no le han surtido las sustancias tan deseadas.

En el mundo, únicamente el miércoles 3 de marzo, Ghana recibirá un lote de vacunas. ¿Y los demás? En espera. Lo que muestra la gran obsolescencia de la ONU y sus organismos en muchos terrenos, incluidos los de salud.

Hay un acaparamiento de los más ricos: Inglaterra, Alemania, Francia. Estados Unidos y hasta Canadá, Nueva Zelanda y Singapur. Algo irracional porque un rebrote mayúsculo, echará a perder todo lo avanzado.

El mundo es rehén de los laboratorios de medicinas.

Entre el caos, se abre una luz de esperanza en Cuba, donde el avance de su medicamento, llamado Soberana, va muy rápido y ellos han dicho que surtirán a un ritmo muy veloz.

Sombras y luces en este año complicado, difícil, distanciado y por desgracia muy egoísta por la prepotencia de unos cuantos.

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