¿Es una mentira la verdad, la verdad es una mentira?

Alejandra Campos

Si te pusieran a elegir entre una verdad dolorosa, que te saque de tu estabilidad emocional, y una mentira que te mantenga en paz, sin consecuencias, ¿cuál elegirías?. Para muchos es obvio, pero cuál de ellas es lo obvio para ti.

Qué hay en el día a día, despiertas, te aseas, te alimentas y empieza el andar, el amar, el odiar, el soñar, el sobrevivir y muy imperativamente el preguntar. ¿Para qué estoy aquí, por qué y cómo llegue? ¿Hasta dónde podríamos llevar todos estos cuestionamientos? Todas esa preguntas quisiéramos se descubrieran con el paso del tiempo, pero también nos enfrentamos con la verdad absoluta, y la mentira, las que nosotros mismos hemos hecho realidad, una realidad que percibimos desde nuestro punto de vista, desde nuestro entendimiento humano, con todas las carencias que nos da esta condición de seres imperfectos, una realidad verdadera que nos hemos creado a partir de las vivencias, de nuestra muy particular historia y no sólo esa historia venida desde que nacimos, sino la historia ancestral grabada en nuestro ADN. La mayoría sentimos que nuestras historias son historias multifacéticas llenas de colores claros, oscuros, pero muchas de las veces vivimos tormentas y ellas llegan a la raíz de la verdad, entonces para que cuestionarnos, para que buscar la verdad si ello nos agrega nuevos problemas lo cual se traduce en un saber inútil, pero también la verdad nos lleva a la sabiduría de la vida, entonces confrontarla nos enriquece aunque en ello se nos deteriore el alma. 

¿Es acaso la mentira una verdad?  Una mentira que necesitamos creer pues la verdad no podría ser soportada, necesitamos salvarnos del dolor, tener paz espiritual, salud emocional, entonces qué tan valiosa es esta mentira. Se dice que una mentira si se repite muchas veces se convierte en verdad, también se dice si quieres conservar a tu hombre no lo investigues, pero si quieres perderlo indaga la verdad. 

Me he topado con varias mentiras, todos hemos mentido y a todos nos han mentido, pero muchas de las veces hacemos que no nos damos cuenta, hasta dónde nos conviene, hasta dónde el subconsciente nos juega una mala pasada y nos hace ver esto  como una verdad y tiempo después la descubrimos, o no, pues también existe el bloqueo inmediato y permanente para no querer ver la verdad.

“La civilización es una causa perdida; la política, una absurda mentira; el trabajo, un chiste cruel” Charles Bukowski 

La ciencia dice “El amor no existe, sólo es un efecto químico”. Entonces hasta esto en lo que hemos creído por siglos ¿es una mentira?

 “No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos vive tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse.” Hermann Hesse

En este sentido la mentira podría ser un camuflaje de la mezquindad y miseria llevada interiormente, pero también puede ser una bondad de la naturaleza ¿o no?, hay verdades que matan, muere algo dentro de nosotros al descubrirlas, ¿no será que aquí empieza la autodestrucción y la destrucción hacía los demás? Pero hay mentiras que nos llenan de felicidad y ¿entonces qué nos conviene para seguir subsistiendo? Ambas creo yo, ambas nos dañan, ambas nos destruyen, la capacidad de filtrarlas es la condición más inteligente, porque de que estamos expuestos es un hecho del que no podemos escapar.

VERDAD

Los filósofos o la filosofía aman contemplar la verdad y las preguntas son el camino para ello, las preguntas no sólo se originan en la palabra, sino en la observación de alguien o algo, del entorno, del interior en los humanos, las reacciones, las miradas, la congruencia o incongruencia, la palabra no verbal.

 

TODO ES VERDAD  (Walt Whitman)
¡Oh, yo!, ¡hombre de la malqueda
fe por tanto tiempo!
De pie distanciado,
negando porciones por tanto tiempo;
sólo consciente hoy de la compacta
y tan difusa verdad;
descubriendo hoy
que no hay ninguna mentira,
o forma de ella,
y no puede haber ninguna,
pero que inevitablemente
crece sobre sí misma,
como la verdad lo hace sobre sí misma,
o como cualquier ley
de la tierra o producto de ella.
(Esto es curioso,
y no se puede advertir de inmediato,
pero se debe:
siento en mí mismo
que represento falsedades
en igualdad con el resto,
y que el universo así lo hace.)

¿Dónde ha fallado el regreso perfecto,
indiferente a las mentiras o la verdad?
¿Es sobre el suelo,
o en el agua o el fuego?,
¿o en el espíritu del hombre?,
¿o en la carne y la sangre?
Meditando entre mentirosos,
y severo retirándome
hacia dentro de mí mismo,
veo que en realidad no hay ni mentirosos
ni mentiras después de todo,
y que nada falla en su perfecto retorno,
y que lo que se llaman mentiras
son dichos retornos perfectos,
y que cada cosa se representa a sí misma
y a lo que le ha precedido,
y que la verdad lo incluye todo,
y es compacta como lo es el espacio,
y que no hay defecto alguno o vacío
en la cantidad de verdad,
sino que todo es verdad sin excepción;
y entonces iré a celebrar
cualquier cosa que vea o sienta,
a cantar y reír,
a negar absolutamente nada. 1

 

 

La filosofía nos ayuda a desenmascarar una realidad en la que estamos inmersos y somos funcionales. Podremos hacer uso de esa filosofía innata, no todos son/somos especialistas o nos hemos adentrado en esta doctrina, creo que lo importante sería hacer lo que Carlos Marx decía “los filósofos interpretan el mundo de cierto modo pero lo verdaderamente importante es transformarlo”, transformar las mentiras y las verdades usarlas para aspectos positivos de nuestra vida interior y exterior considero esa sería una tarea importante a manera personal y social, y Nietzsche nos decía “ hacer una permanente crítica con lo establecido y desestructurar una realidad que se nos impone como verdad incuestionable”. 

Todo ello nos hace sentir amor a la sabiduría, amor a la pregunta (aunque la respuesta duela) apostar por la búsqueda como un fin, no como un medio para la destrucción o autodestrucción, nos ejercita en la libertad de las preguntas y nos invita a ser libres, abiertos y sensibles con el mundo que nos rodea. La certeza siempre tendrá la profundidad de un suspiro, una lágrima o una sonrisa, una mirada conmovedora, lo que la  hipocresía nunca podrá alcanzar este grado de altitud, la hipocresía es amiga de la mentira, y podrás preguntarte ¿cómo quieres pensarte y sentirte hacía dentro y hacia afuera, como tantas miserias o como tantas bondades? ¿el daño no sólo lo haces hacía los demás el daño más fuerte es el que tienes y se desborda de tu esencia, tu energía se encamina hacia la oscuridad y está bien si eso quieres, pero hay que tener cuidado porque el daño puede llegar a quién más amas, puede ser heredado y arrasar con la misma humanidad.

Desafortunadamente o afortunadamente existe el verbo mentir y no el de la verdad.

No le mientas al amor 

“La belleza es el esplendor de la verdad” frase de Platón, pero puede funcionar a la inversa “La verdad es el esplendor de la belleza”; con ella me quedo.   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1.-Traducción del inglés: Gustavo Larsen
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