Por Gabriel Rosas *

Han sido años desde que el gobierno de Nicolás maduro tomo posesión en Venezuela y las cosas han ido de mal en peor. Políticas públicas inadecuadas un mal manejo del presupuesto y recetas económicas que no han servido de mucho al pueblo de Venezuela. Si bien es cierto que la crisis del petróleo ha golpeado la economía de todos los países, aquellos que más han resentido la crisis son los exportadores del crudo. En el caso de Venezuela se han forjado una serie de crisis que han crispado a toda la sociedad en conjunto, pues la crisis económica aunada a las ya sabidas crisis política y social. Hoy la sociedad se encuentra dividida y enfrentada pues el gobierno encabezado por Nicolás maduro ha implementado una serie de medidas para mantener a raya a la oposición encarcelando a líderes como Leopoldo López y ejerciendo un brazo de hierro contra todo aquel detractor que marque los errores y abusos del gobierno. Acusándolos de disidentes, el caso más representativo es el del líder Henrique capriles, quien lleva años en pie de lucha, encabezando la oposición. Tratando de establecer las reformas adecuadas que otorguen seguridad política, económica y social al pueblo venezolano.
La caída del precio del petróleo y malas políticas fiscales han desembocado en un caos económico que mes con mes se ha venido agravando. Venezuela como país productor de petróleo pertenece al club de la OPEP, sin embargo gran parte de su PIB esta representado por el total de sus exportaciones de crudo, es evidente que a raíz de la crisis en los precios del petróleo a nivel mundial, ha sido un duro golpe a las finanzas internas del gobierno. La era de la bonanza económica se ha terminado, los subsidios de las gasolinas y derivados con los que contaban la mayoría de los ciudadanos venezolanos ya no es suficiente. La insatisfacción de la sociedad es cada vez mayor, pues una hiperinflación ha golpeado a todos los bolsillos de la población.

La lucha por una Venezuela mas social y democrática donde se ejerza el estado de derecho ha sido ardua y extensa, la voz del pueblo se ha hecho escuchar y a través de la exigencia de un referéndum revocatorio de mandato, el jefe del gobierno podría ser removido.
Lo cierto que la crisis se agudiza, la sociedad hoy en día, está dividida. Pero la realidad es solo una. Sin importar la facción de poder a la cual pertenezcan. Sean chavistas o de la oposición el pueblo de Venezuela está atravesando una de las peores crisis de los últimos tiempos. Una hiperinflación de precios en la canasta básica. Canasta básica que de por si es difícil alcanzar a ver en los anaqueles, pues desde meses atrás la gran mayoría de los supermercados han reportado desabastecimiento.
La sociedad no soporta más, lo que en su momento se vendió como la gran promesa de una sociedad más justa e igualitaria, el sueño de bolívar, hoy se ha esfumado. En su lugar solo queda enfado, tristeza y desesperación por parte del pueblo bolivariano.
Aquellos que simpatizaban con el líder carismático Hugo Chávez, hoy no apoyan en absoluto el gobierno que encabeza Maduro. Pero justo sería decir que Chávez aun vivió la época de bonanza, cuando el precio del barril superaba los 100 dlls. Y la sociedad podía disfrutar de subsidios en los precios de la gasolina. Pagando centavos de dlls por galón. Hasta del país vecino Colombia, sacaban partido. Pues es sabido que todos los días atravesaban pipas cargadas de combustible en el operable mercado negro.
Las buenas relaciones con cuba eran y son notorias, Chávez quien veía en Fidel castro una imagen paterna. Establecían los mejores acuerdos económicos. Pues Venezuela vendía a cuba petróleo muy por debajo de los precios en el mercado y cuba enviaba cuadrillas de médicos para que capacitaran y brindaran atención medica al pueblo venezolano. De aquellos años ya solo queda el recuerdo, pues ambos países han sufrido transformaciones en los últimos años.
La gran pregunta sería como le hará Venezuela para salir de la crisis? La situación es compleja, si consideramos que uno a uno los gobiernos de países llamados progresistas han ido cayendo como fichas de dómino. Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Uruguay y Bolivia. Todos en mayor o menor medida tienen sus propios problemas internos con los cuales lidiar, así que ni esperanza de poder tenderle una mano al gobierno venezolano.
Tal parece que el socialismo del siglo XXI esta en agonía, los gobiernos de derecha y neoliberales han despertado. Pero mientras se establece un gobierno u otro, dejar que el pueblo elija, ha llegado el momento de demostrar que tan democrático es el gobierno de Venezuela. Que Maduro se someta al referéndum y que se establezca un gobierno de mayorías.
No queda más que esperar un proceso de transición del poder con el mínimo disturbio social. Que se establezcan políticas económicas y sociales adecuadas y un nuevo plan de gobierno donde todas las facciones se vean representadas.


* Gabriel es un bloguero, deportista, corredor de 10k, y amante de la libertad. Su corazón late hacia la izquierda.