*Su antiguo mentor en el PAN, Carlos Castillo Peraza, le escribió una carta: diciéndole que era un individuo: “mezquino, inescrupuloso, desleal a principios y personas”.

Foto: Cuartoscuro

Por Jorge Meléndez Preciado

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 15 de agosto de 2020.- Después de las primeras declaraciones de Emilio Lozoya Austin, según versiones del Fiscal General de la República. Alejandro Gertz Manero, en la investigación de las mil transas habidas en Pemex en los últimos doce años, tendrán que presentarse a declarar lo mismo Enrique Peña Nieto que Felipe Calderón Hinojosa.

El primero, obviamente, por el asunto Odebrecht y el caso de Agronitrogenados. El segundo, por el caso de Etileno XXI, en el cual también estuvo metida la empresa brasileña, que se fraguó durante su gestión, aunque el michoacano, como siempre, dice que él no tiene nada que ver en dicho asunto.

Recientemente, Felipe, reaccionó como es su costumbre, alterado dijo que las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador acerca de que tenía cuentas pendientes y en su administración se había producido un narcoestado, eran “un hostigamiento político”. Agregó, Felipe, que son parte de “una revancha política”. Y remató: “si hubo un presidente que enfrentó con todo al narcotráfico y al crimen organizado fue en (mi) administración”.

Se burló de López Obrador por haber saludado de mano a la madre de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, y sentenció: “si el presidente no tiene pruebas, que se calle” o lo lleve a juicio sin ninguna consulta popular, algo que es una vacilada.

Todo ello, en momentos que su encargado de la Seguridad Nacional, Genaro García Luna, acumula delitos en Estados Unidos no sólo por proteger al Cartel de Sinaloa, traficar durante varios años 800 toneladas de cocaína y estar asociado con diversas bandas criminales, según los fiscales del vecino país.

Además, cuando andan siendo buscados por la Interpol los brazos operativos de García Luna: Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García. Estos tienen procesos abiertos aquí y más allá del Río Bravo.

Lo que refuerza que el combate al narcotráfico, no obstante, la relación entre México y Estados Unidos por medio de la Iniciativa Mérida, resultó una vacilada. También, en esa época, se dio la operación Rápido y Furioso, la cual hizo entrar a nuestro país miles de armas supuestamente con detectores para saber quiénes las tenían en sus manos, pero resultó un fiasco, por eso ahora cárteles como el Jalisco Nueva Generación presumen en fotografías ametralladoras de alto impacto y otras que pueden derribar helicópteros.

Pero no se crea que esos son los únicos pendientes que dejó Felipe.

En su gestión, se efectuaron fraudes gigantescos como la Estela de Luz. Realizada a través de la Empresa III, Servicios Subsidiados de Pemex, la cual en un principio se estimaba costaría 398 millones de pesos, aunque en realidad fueron mil 304 millones.

Todo para una construcción inservible, la cual ha tratado de utilizarse de diversas maneras y no puede ponerse en acción porque sale más costoso habilitarla, por ejemplo, para actividades culturales.

No debemos olvidar los negocios de Calderón con su compañero preferido, Juan Camilo Muriño, entre ellos la compra del astillero Hijos de J. Barreras, en Galicia, donde se invirtieron miles de millones de dólares en una obra en ruinas. La cual hace poco fue vendida con una pérdida sin precedentes.

Pero regresando a los asuntos de la seguridad, en 2009, se creó la Policía Federal, todo por consejos de García Luna. La cual ahora está siendo investigada ya que en su operación se registraron pérdidas de 800 millones de pesos porque no se hicieron los servicios de patrullaje, 170 millones de pesos de equipos no entregados y la compra de instrumentos de espionaje israelíes que nunca se supo de ellos.

Como me aseguró un ex alto funcionario del Cisen hace más de un año: “La Policía Federal está podrida”.

No olvidar que durante el calderonato también se dio, por medio de Javier Lozano, el caso de Shenli Ye Gon, en el cual desaparecieron millones de dólares de un decomiso.

En otro terreno, se liquidaron sin ninguna explicación a 43 mil trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.

Todo eso y más hizo el grotesco Felipe Calderón. Por eso su antiguo mentor en el PAN, Carlos Castillo Peraza, le escribió una carta: diciéndole que era un individuo: “mezquino, inescrupuloso, desleal a principios y personas”.

El esposo de Margarita Zavala, quien declinó en la contienda presidencial, quiere ahora ser dirigente de una nueva agrupación: México Libre (¿).

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