*Vivimos en un México que decide tomar justicia por su propia mano, que no confía en sus autoridades y mucho menos en la justicia.

Por Monserrat E. Tenorio

Dónde está la seguridad publica en México. Qué se encuentra haciendo la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana cuando ocurren hechos de asaltos, robos o conflictos en espacios públicos. Tales hechos como los que se vivieron el día 31 de julio dentro de una combi del transporte público de la ruta México-Texcoco. Que gracias a la cámara que lleva en su interior dicho asalto se hizo viral en redes sociales.

Cuál es el objetivo de colocar cámaras en el interior del transporte sino van a  estar monitoreadas por  Seguridad Pública para resguardar la seguridad de los pasajeros. Si se “supone” que la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana es la encargada de evitar de delitos y faltas contra las personas y sus bienes y la responsable de diseñar, planear, ejecutar y coordinar las políticas gubernamentales en materia de seguridad pública.

Cansados de  que las autoridades nunca aparezcan en el momento y lugar preciso de los hecho, o peor aún que no le den seguimiento a la denuncia a las pocas horas salga libre por falta de evidencias, cada día es más común encontrar videos, notas como lo sucedido en el estado de México. Donde lo los lugareños han decidido tomar justicia por sus propias manos. Lamentablemente no se miden las conciencias de los actos.

Miles de mexicanos manifestaron su apoyo a los pasajeros que decidieron tomar las riendas del asunto y no dejar escapar al asaltante, como si fuera un acto heroico. Pero que hubiera pasado si terminara en tragedia con una bala perdida durante el forcejeo y un pasajero resultara herido, o terminaran asesinando al delincuente. Quiénes pasarían a hacer los culpables de dicho enfrentamiento.

Las muertes ocasiones por asaltos en espacios públicos y transportes no se les debe adjudicar siempre al crimen organizado, sino a las instituciones que se encargan de “brindar” seguridad a la ciudadanía y no lo hacen. Debido a la falta de interés de las instituciones que año con año siempre resulta los mismo sin importar los gobiernos que han ido y venido, en cuestiones de seguridad siempre es el mismo cuento ocasionando un hartazgo en la población, donde prefieren evitar las denuncias por tanto papeleo administrativo, y optando por hacer justicia con sus manos.

Vivimos en un México que decide tomar justicia por su propia mano debido a que no confía en sus autoridades y mucho menos en su justicia. Donde sabe bien que las promesas  de campaña se las lleva el viento. Administraciones van y viene y la inseguridad acrecienta cada día más.

Como si las cámaras de seguridad instaladas en los transportes públicos o vías  públicas fueran la solución al problema, cuando lo único que hace la cámara es grabar el hecho, pero no cuenta con la suficiente calidad para dar a detalle las características de las personas que abordan el transporte o caminan  por la vía publica. Las mejores cámaras están capturando a la luna y a marte. Mientras que  Seguridad Publica no cuenta con esa resolución; total es el pan de cada y los mexicanos ya están acostumbrados. Mejor hay que dar pan y circo para tener a la audiencia contenta.