*Enrique Peña Nieto jamás impidió que la multimencionada policía hiciera uso del sistema Pegasus de espionaje. Incluso hay un desfalco de miles de millones de pesos por una red de espionaje israelí

Foto: Graciela López / Cuartoscuro

Por Jorge Meléndez Preciado

Otro País Noticias,  Ciudad de México. 08 de julio de 2019.- Para varios analistas estaba cantada la rebelión en la Policía Federal (PF). Ello porque López Obrador dijo que esa corporación está echada a perder, ya que en la Guardia Nacional predominan marinos y ejército y que hasta el irresponsable nuevo directivo del INM, Francisco Garduño, afirmó que los policías de agrupación eran fifís.

Pero si bien dichas cuestiones es imposible descartarlas, la realidad es que hay otras razones que fueron los elementos para la revuelta de tres días violentos, y al parecer ya es cuestión de poco tiempo para resolver el explosivo y preocupante asunto.

La realidad es que la Policía Federal (que viene desde la época de Vicente Fox, con otras siglas), ha sido un elemento más aparatoso que eficaz para su operación, y cómo le alertaron a Andrés Manuel los mandos del ejército y la marina: la PF está penetrada por grupos delincuenciales y realiza operaciones ilícitas. Aunque en el sexenio de Felipe Calderón gozó de fuerza y presupuesto.

Por ello uno de los líderes de la protesta señaló que Calderón fuera el interlocutor de ellos. Aunque, el ineficaz Alfonso Durazno lo mencionó y luego calló. Pero, no se olvide, Felipe utilizó el 11 de octubre de 2009 a la PF para desaparecer a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y dejar en la calle a 44 mil trabajadores y 22 mil jubilados. Problema todavía latente.

Y Calderón nunca puso en orden a quien manejaba esa agrupación, Genaro García Luna, quien es la mano que mece la cuna del movimiento. Genaro, recordemos, hizo videos en contra de aparentes secuestradores: Florence Cazés, Rubén Omar Romano y varios más. Enrique Peña Nieto jamás impidió que la multimencionada policía hiciera uso del sistema Pegasus de espionaje. Incluso hay un desfalco de miles de millones de pesos por una red de espionaje israelí, denominada Rafael.

Por eso bien señala el analista Ricardo Ravelo (Sin embargo, 5 de julio), la PF es en realidad: El cártel de García Luna. Desmantelarlo es indispensable, ya que hasta una de sus pretensiones es cómica: los obesos policías deben ser aceptados en la Guardia Nacional. Esta tiene 56 por ciento de confianza entre la población (Alejandro Moreno, El Financiero, 5 de julio).

PD. En un tuit, Fabrizio Mejía Madrid dice: “El asesor legal de los policías (federales), Enrique Carpizo (Pardiña), ¿es primo del director del diario Reforma?

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