*La lucha de la llamada Cuarta Transformación será muy complicada, más por la crisis económica que tiende a agudizarse en todo el mundo. Y Frenaa es un simple peón en esta gran pelea.

Foto: Presidencia de la República

Por Jorge Meléndez Preciado

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 24 de septiembre de 2020.- Se han juntado una serie de movimientos y protestas en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador que no deben tomarse a la ligera. Máxime porque los tres asuntos fundamentales de hace tiempo es mantienen o crecen en lugar de irse resolviendo: inseguridad, pandemia y desempleo.

En los últimos días han crecido la disputa con gobernadores, luego de la salida de 10 de ellos de la Conago: especialmente por el caso de La Boquilla y la toma de vías de ferrocarril en Michoacán; la ocupación de grupos feministas de instalaciones, donde hay presencia en 25 sedes; la firma de 650 personas, muchas de ellas destacadas, demandando que haya libertad de expresión, algo que no se ha coartado pero se ha impugnado; las nuevas amenazas de Donald Trump contra los cárteles mexicanos, o sea, otra alerta al gobierno de nuestro país, y la más reciente y estruendosa, aunque no muy efectiva, el plantón del Frente Nacional Antilopezobrador, Frenaa, en avenida Juárez.

No hay que descartar en este coctel un artículo de la revista Forbes, donde afirma que “López Obrador demuestra ser un embaucador sin un plan; un charlatán torpe”, entre otros epítetos propios de un libelo y no de un semanario internacional que se dice muy analítico.

Lo del Frente Nacional AntiAmlo (Frenaa, por sus siglas) es lo más evidente. El movimiento tenía varios meses y se había manifestado en automóviles lujosos, pero intempestivamente llegaron varios grupos para hacer un plantón en el Zócalo, a donde les impidieron llegar. En dicha plaza, no se olvide, hay otros grupos, de maestros a madres en busca de sus hijos.

El líder de este embate vs AMLO es Gilberto Lozano, quien ha sido ejecutivo de Femsa, la Cervecería Cuauhtémoc, ligado a grupos empresariales y el cual estaba en la cadena comercial Soriana, pero su dueño Luis Bringas lo descalificó; incluso fue oficial mayor de la secretaría de Gobernación con Vicente Fox, a la cual renunció por considerar incapaz al guanajuatense.

Entrevistado por Carlos Loret de Mola en W Radio (21 de septiembre), dijo que llegarían más de 400 mil personas al plantón y que diez millones de mexicanos piden la renuncia del actual presidente de la República.

Sus números no corresponden, para nada, con la realidad. Primero porque son unas decenas de casas de campaña pequeñas las instaladas (algunos dicen que son parte de las que enviaron de Canadá para los damnificados de los sismos de 2017), después porque la gran mayoría están desocupadas y finalmente porque muchos de los manifestantes se fueron a dormir a los hoteles que están por la zona que ocuparon.

Lozano aseguró que llegarán más contingentes de toda la República y que cuentan con apoyos en Estados Unidos y Canadá (sin precisar cuáles y de qué se trata). Pero otro de los asistentes afirmó que próximamente llegarán 100 participantes de Yucatán; Carlos Isly dijo que el número de tiendas eran 200, en tanto Francisco Blancarte dijo que eran 500 y otras mil no se pudieron instalar (El Universal, 21 de septiembre).

El señor Lozano, la primera noche se retiró porque fue a “tratarse de una enfermedad” desconocida. Aunque luego regresó y dijo que irán, con todo, al Zócalo.

El contingente va de una efigie grande la Virgen de Guadalupe a los rezos en varias horas a la insistencia que este régimen quiere ser igual al de Venezuela o que López Obrador nos está llevando al comunismo. Entre la fe y el desconocimiento absoluto.

López Obrador ha dicho que cuidará que el movimiento en su contra sea atendido (ya les proporcionaron baños para sus necesidades urgentes) y que espera los dirigentes estén con sus bases en las carpas. Tal vez recordando el que realizó en 2006, cuando hicieron aquel largo plantón en Reforma que duró 48 días.

Frenaa tiene además afiliados como el empresario Juan Bosco y los periodistas Rafael Loret de Mola (padre de Carlos de los mismos apellidos) y Pedro Ferriz de Cohn, entre otros.

Pero no se descarta que varios hombres importantes del Consejo de Mexicano deNegocios y buena parte del grupo Monterrey esté metiendo dinero tanto a este movimiento, como a otros que aparecen con diferentes siglas y motivos.

La lucha de la llamada Cuarta Transformación será muy complicada, más por la crisis económica que tiende a agudizarse en todo el mundo. Y Frenaa es un simple peón en esta gran pelea.

jamelendez44@gmail.com

@jamelendez44