*            El resultado será decisivo para un Morena disminuido últimamente por los accidentes en el camino obradorista.

Foto: Cuartoscuro

Por Jorge Meléndez Preciado

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 07 de septiembre de 2020.- Al segundo intento quedó instalada en la presidencia de la Cámara de Diputados, la priista Dulce María Sauri, ex gobernadora de Yucatán. En el primero el asunto fracasó no obstante la directriz de López Obrador de honrar la democracia y no pasarse de vivillos.

Con todo, la segunda vez la señora obtuvo 313 votos a favor, 123 en contra y 21 abstenciones, lo que muestra cuando menos dos cosas: muchos inconformes: 146 no acataron las órdenes y el liderazgo de Mario Delgado entre esos legisladores no es muy sólido, más bien se tambalea.

Y esto último abre una serie de dudas acerca de quién será el nuevo líder de Morena, algo que tiene gran importancia para las elecciones por venir y el futuro de la organización.

Según algunas encuestas, a pesar de todos los descalabros de Andrés Manuel y las dificultades internas en el partido en el poder, las preferencias ciudadanas están con Morena en 43 por ciento, las del PAN en 21 y las del PRI en 20. Descuente a los otros conocidos y los nuevos agrupamientos, desde México Libre hasta el nuevo PES.

En las 15 gubernaturas en juego, el PAN tiene seguro Querétaro y en los otros casos las preferencias son para los que siguen a Andrés Manuel, y van de ocho a 14. Donde la situación es más compleja, en Nuevo León. Pero ya sabemos que, si hay chapulines en San Lázaro, en las entidades que están en juego las cosas son más de grillos que se avienen a todo, con tal de manejar presupuestos.

En una reciente sondeo encontramos números bastante nuevos y atractivos para la dirigencia de los morenos: Mario Delgado puntea con 41.9 por ciento, seguido, extrañamente, por un nuevo aspirante, Gibrán Ramírez Reyes, con 24 por ciento; la ya muy demeritada, Yeidckol Polenvsky, 19.8 por ciento, y al último el siempre declarativo, aunque poco eficaz alfil de Ricardo Monreal, Alejandro Rojas Díaz Durán, con 14.2 por ciento.

Por cierto, alguien aceleró a Porfirio Muñoz Ledo, de último momento. Y él, como siempre, se deja querer.

Ya no aparece la respetable Bertha Luján, quien seguramente se dio cuenta que la tenebra política es más complicada que hacer leyes y ponerlas en operación.

Los datos, según la empresa que los levantó, tiene importancia porque el 64 por ciento de los encuestados votaron en 2018 por quien ganó los comicios en gran parte de la nación.

Sabemos que la elección será por una encuesta realizada través del INE, aunque en ella pueden votar muchos que ni siquiera tienen su preferencia y corazón por la agrupación que organizó y lanzó AMLO. Pero no hay de otra y así están las cosas.

Todo puede ocurrir, desde que los rijosos grupos se pongan de acuerdo para que gane alguien que lleve a cabo alianzas múltiples hasta que el casi desconocido Gibrán de la sorpresa y tengamos un joven líder, pasando porque todo termine en un desgarriate y vengan fracturas hondas, lo que presagiará otro PRD, donde la disputa acabó con todo.

Ramírez Reyes se presenta como oaxaqueño, que vive en Iztapalapa; activista desde los 15 años; participó en contra del desafuero. Conoció a López Obrador y al doctor en ciencias políticas le encargaron tareas en asuntos internacionales (video de Roberto Sánchez).

Hizo estudios en el Colegio de México. Dice que el ingrediente ético es lo que logrará soldar la estructura para cambiar el país. Y que aspira a dirigir Morena con un proyecto claro que presentó y para que exista un camino largo, pues si desde ahora no se sientan las bases de un diferente esquema, cuando deje el ejecutivo López Obrador no tendrán millones de pobres cómo organizarse.

Para ver más acerca de este muchacho que dice, correctamente, que México es un país de habitantes con promedio de 29 años y los políticos actuales son más veteranos y no saben cómo acercarse y afiliar a los chavos, podrían leer su artículo semanal en el periódico Milenio del 31 de agosto.

Así pues, me parece que la disputa será entre el hoy disminuido Mario Delgado, aunque apoyado por su padrino, Marcelo Ebrard, y esta nueva cara: Gibrán Ramírez Reyes. Aunque no descarte a Porfirio, el sorpresivo.

El resultado será decisivo para un Morena disminuido últimamente por los accidentes en el camino obradorista.

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