El portavoz de Greenpeace Australia Pacífico, Nikola Casule, señaló que es necesario apresurar acciones decisivas para abordar la crisis climática que afecta a la nación en este momento, comenzando con una mayor financiación para los servicios de sofocación de incendios y un compromiso para eliminar el carbón.

Indicó en un reporte que “la superficie dañada por el fuego revela el costoso impacto de la inacción climática y la falta de liderazgo del primer ministro australiano Scott Morrison”.

Añadió que es indispensable que Morrison silencie a las personas de su gobierno que niegan la existencia de una crisis y que reemplace rápidamente las viejas y poco confiables centrales eléctricas de carbón de Australia por energía limpia como la eólica y la solar.

“Estos incendios forestales catastróficos son impulsados por el cambio climático y están destruyendo vidas, hogares y asfixiando a las personas en nuestras principales ciudades”, reiteró Casule.

Hace unos días se registraron lluvias abundantes en regiones de Australia, principalmente los reportes eran alentadores para Nueva Gales del Sur, donde se presentaba la mayor cantidad de incendios y muchos en su mayoría fueron sofocados.

Las estimaciones científicas apuntan a que desde el inicio de los incendios forestales en septiembre pasado, 29 australianos han fallecido junto con más de mil millones de animales, así como más de dos mil hogares han sido destruidos en hasta 17 millones de hectáreas de superficie quemada.

En tanto, el impacto económico por las conflagraciones probablemente superará los 4.4 mil millones de dólares australianos.