Hay mucho miedo, luego andan las patrullas de arriba para abajo, los helicópteros, y ya no sabe uno

 Otro País Noticias, Chilpancingo, Gro. 28 de noviembre de 2017 (Quadratín Guerrero).- Al menos 30 escuelas del Valle del Ocotito permanecen sin clases por temor a un nuevo enfrentamiento, luego de la fuerte balacera del domingo que dejó un hombre muerto y dos policías heridos.

Por la falta de clases, las calles del Ocotito lucen despobladas. De acuerdo con una madre de familia, quien omitió su nombre por seguridad, cuando no hay escuelas la actividad económica también se ve afectada.

“Hay mucho miedo, luego andan las patrullas de arriba para abajo, los helicópteros, y ya no sabe uno; como estas personas andan prófugas, igual y se meten a una escuela”, expresó, y agregó que pese a los recorridos del Ejército y la Policía Estatal, las personas prefieren no salir de sus casas porque “vienen sembrando miedo”.

Recordó que el poblado “apenas se recupera” de una balacera ocurrida en marzo y que cuando ocurren esas situaciones cierran caminos y no dejan pasar a proveedores y los productos suben de precios.

La situación se extiende a cuatro poblados: Rincón, Cajeles, Buenavista y Mohoneras.

De acuerdo con el consejero de la Comisaría Municipal Gil Ramírez Cortés, quien también es consejero de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), tras el intento de incursión de un grupo criminal, que derivó en un enfrentamiento con la policía, se llegó a la necesidad de suspender clases en todo el Valle.

Detalló que en Ocotito son cuatro jardines de niños, cuatro primarias, una secundaria, un Colegio de Bachilleres y una Universidad Tecnológica. Estimó que por todo el Valle son 30 escuelas. “La información que le damos a las personas es que se mantengan en calma porque propiamente donde está el polvorín es Buenavista de la Salud, pero repercute en todo el Valle porque es un sistema comunitario y estamos al pendiente de todas las comunidades”, indicó.

Explicó que este martes las clases se reanudarían, pero hubo versiones de una posible incursión y volvió el temor. “Decía que iban a volver a entrar y empezaron a sembrar de nuevo la psicosis, no podemos poner en peligro a niños ni maestros”, aseveró. Explicó que la decisión es del pueblo y de ahí se informa a las autoridades educativas.

Este martes los comisarios se reunirán para decidir si este miércoles se reanudan clases o continúan suspendidas, lo cual se informa a los padres mediante redes sociales.

El trabajador administrativo de la primaria José María Morelos, Bryan de Jesús Cortés, dijo que el temor de los padres es latente y que incluso les han manifestado que si reinician clases no enviarían a sus hijos. “El temor es latente, la psicosis entre la gente está al pie del cañón por lo mismo, porque puede de un momento a otro darse un enfrentamiento”, sostuvo.