Grupos de personas de 14 países de todo del mundo se manifestaron en las embajadas de Australia para unirse a la petición de acción climática urgente, en medio de la crisis de incendios forestales que enfrenta la nación desde septiembre.

Este fin de semana protectores del medio ambiente protestaron afuera de la oficina de Sydney del primer ministro, Scott Morrison, para presentar una petición firmada por más de 83 mil personas para hacer un llamado a que deje de apoyar el uso de carbón.

Habitantes de Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Japón, Corea del Sur, Rusia, Polonia, República Checa, Países Bajos, Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca y Bélgica también buscaron hacer presión a Morrison por su falta de liderazgo en el clima y la respuesta a las conflagraciones, indicó Greenpeace.

La recién temporada de incendios forestales en Australia ha dejado al menos 30 muertos, más de dos mil 500 casas destruidas, millones de personas respiran aire contaminado y ha causado la muerte de más de mil millones de animales.

“Se han quemado más de 17 millones de hectáreas de tierra, lo que ha provocado una oleada de solidaridad en todo el mundo”, destacó la organización internacional.

El CEO de Greenpeace Australia Pacific, David Ritter, comentó que los habitantes del país en Oceanía están en la primera línea de daños climáticos severos, y el carbón es el principal impulsor de la crisis.

Señaló que este verano han fallecido al menos 30 personas, mientras que miles más han sido evacuadas o directamente amenazadas por los incendios.

“Desde que este gobierno fue elegido en 2013, ha habido al menos 18 advertencias de expertos sobre el aumento de las emisiones que conducen a condiciones catastróficas de incendio. ¿Qué hará falta para que Morrison actúe para proteger a las familias australianas de la emergencia climática?”, subrayó Ritter.

Añadió que el retraso de la acción para reducir las emisiones está costando vidas de todas las especies australianas. “Morrison debe pasar a cerrar las industrias contaminantes de combustibles fósiles como el carbón lo más rápido posible”.

La semana pasada, el grupo Greenpeace en Estados Unidos entregó una petición con 20 mil firmas al Consulado Australiano en San Francisco, pidiendo al primer ministro que inmediatamente aborde la crisis climática que causa los catastróficos incendios forestales.