*Nosotras Tenemos otros Datos examina el despojo y la displicencia


Se anuncian nuevas movilizaciones “una sorpresa” del movimiento amplio de mujeres
Sara Lovera
SemMéxico, Cd. de México, 5 de octubre, 2020.- El proyecto de presupuesto 2021 ha sido totalmente despojado de perspectiva de género; desvía hasta cerca de 70 por ciento de los antiguos recursos etiquetados en el anexo 13 y es una expresión material del retroceso para de la política de derechos humanos de las mujeres en esta administración, viola los compromisos internacionales y la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Este presupuesto se construyó sin tomar en cuenta que los derechos de las mujeres son progresivos e inalienables. El escenario desalentador del abandono de la política de igualdad, ya que sólo en apariencia se destinan más recursos, pero no son para la igualdad sustantiva y serán inútiles de esfuerzos de las diputadas en la Cámara federal, porque finalmente la Secretaría de Hacienda “hace lo que se le da la gana”, desestimando la división de poderes y violando los derechos humanos de más de la mitad de la población. Así sucedió en 2020.

Todo ello se dijo esta mañana en el foro virtual de Nosotras Tenemos otros Datos donde dos especialistas, dos conductoras y tres legisladoras analizaron el proceso del presupuesto y el cambio de orientación en la política pública respecto de los impactos del presupuesto al no estar diferenciados entre mujeres y hombres. No se reconoce la aportación a la riqueza nacional de las mujeres.

La abogada feminista Patricia Olamendi Torres advirtió que estamos ante un escenario de retroceso en la política de igualdad y se preguntó ¿qué hacer ante ello? donde las mujeres feministas se preparan para hacer frente a una política que desestima sus leyes, sus compromisos internacionales y una visión, mundial, de reconocimiento a los derechos humanos de las mujeres. “Daremos una sorpresa”, anunció

Mientras que la economista Magdalena García Hernández, de MIRA sostuvo que se abandona la transversalidad y todos los nuevos proyectos de este gobierno, en nombre de dar dinero directo a las más pobres, engaña, no tiene con padrones confiables y no rinde cuentas. Lo presupuestado para 2021 además de carecer de perspectiva de género, es ambiguo, no pertinente y opaco.

En la sesión de Nosotras Tenemos otros Datos, sobre el proyecto de presupuesto 2021 presentado por el Ejecutivo ante el Legislativo quedó claro para las panelistas que se ha manipulado el contenido y sentido del Anexo 13 para la igualdad, que once proyectos sociales no tienen claridad ni fundamento y que lo sucedido en 2020 muestra la incapacidad institucional para entender los impactos diferenciados entre hombres y mujeres, con subejercicios escandalosos que en algunos casos llegó al cien por ciento.

Se abandonó la política de derechos sexuales y reproductivos; a las mujeres del campo, indígenas y campesinas y el Estado Mexicano no está garantizando con medidas apropiadas y suficientes recursos a la igualdad, contraviniendo las recomendaciones del Comité de las Expertas de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), como dijo Mira Cárdenas del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU.

Encima no hay transparencia, no se sabe si hay impactos a favor de la igualdad, no se consulta a las afectadas violando el principio universal de considerar a la sociedad civil, además de recortes precisos en cuestiones esenciales, y se ha ido para atrás en cuanto a ir más allá del anexo 13 –de recursos etiquetados- para poner en el centro de todo el presupuesto a las mujeres.

Es en el presupuesto donde podrían materializarse las políticas públicas, en lugar de ello no se reconoce la progresividad de los derechos humanos, y se le recordó al Estado Mexicano sus obligaciones pactadas, los establecido en el artículo uno de la Constitución, como dijo la diputada Lorena Villavicencio Ayala y se vive en efecto un retroceso, señaló la diputada Martha Tagle Martínez. Ambas coincidieron en que hagan lo que hagan en la cámara, será inútil.

En la discusión realizada a distancia este día, las diputadas Laura Rojas, del Partido Acción Nacional, Tagle Martínez de Movimiento Ciudadano y Villavicencio Ayala de Morena, se comprometieron a vigilar en la discusión del presupuesto 2021.

Pero Tagle Martínez y Villavicencio Ayala, advirtieron que lo acordado por la Cámara es desviado por el Ejecutivo, que a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público “hace lo que se le da la gana”.

García Hernández pidió que se rectifique, luego de señalar que el presupuesto de la igualdad sólo significa el 2.8 por ciento del gasto programable, del cual el 79 por ciento va a programas que no tienen perspectiva de género, como las pensiones para personas adultas mayores, sembrando vida o becas para las y los jóvenes. Incluir a las mujeres no es una garantía de perspectiva feminista o de género.

Mira Cárdenas delineó las principales preocupaciones de la ONU, la disminución de presupuesto para los derechos sexuales y reproductivos, las reducciones a los refugios, el Instituto Nacional de las Mujeres, la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia y a las mujeres indígenas y campesinas, no sólo a las Camis. Se preguntó si dar dinero directo a las mujeres realmente se hace caminar hacia la igualdad sustantiva. No está claro.

Se examinó la orientación general del presupuesto y se concluyó que no tiene perspectiva de género, cuando la recomendación de CEDAW es tener un presupuesto integral con perspectiva de género, lo que no se ve. Olamendi Torres anunció que Nosotras Tenemos otros Datos hará un acompañamiento firme a las diputadas y dijo que no se está pensando en las mujeres.

Aimé Vega, consejera de Inmujeres, al conducir la primera parte del panel consideró fundamental poner a discusión si se está pensando o no en las personas, al elaborar el presupuesto al no priorizar los efectos diferenciados de la pandemia Covid-19.

Algunos de los aspectos preocupantes, presentados en un amplio análisis de MIRA, que no se han tomado en cuenta es que las mujeres somos más del 50 por ciento de la población mexicana; que sólo destinan al Anexo 13 el 2.8 por ciento del gasto programable en 2021; que más del 46 por ciento de ese gasto es para Pensiones para las mujeres mayores, las que deben estar, pero también agregar todo lo que falta; que no están disponibles los padrones ni los indicadores de impacto desagregados por sexo de cada programa presupuestal. Pero para otros programas donde no está manifiesta la perspectiva de género, se eleva al 79 por ciento.

En su propuesta al Congreso considera que el anexo debe tener dos vertientes: Los recursos que se dedicarán a las Acciones Afirmativas para lograr la igualdad sustantiva, que para sostenerla, se requiere incorporar la Transversalización de la perspectiva de género en el quehacer gubernamental de todos los programas presupuestales y se acompañe de los padrones e indicadores de impacto desagregados por sexo de todos ellos, con la meta de que el cien por ciento del Gasto Programable se realice con perspectiva de género, al considerar las necesidades e intereses diferenciados de hombres y mujeres diversas de todas las edades. Mira afirma que ello es absolutamente posible y acorde con las leyes en la materia.

Puso como ejemplo el estudio de CONEVAL sobre 17 Programas presupuestales del próximo año donde se proponen como nuevos, concluyó que 11 no tienen claridad sobre el problema público que atienden, ni tampoco se apegan a los procedimientos institucionales mandatados en la Ley General de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria para su diseño, menos visión de género.

En este análisis CONEVAL no alude a la responsabilidad gubernamental para lograr la igualdad sustantiva de las mujeres. En su documento no aparece la palabra género o mujer. Además, en estos programas no se encontró lenguaje incluyente, ni los padrones de población atendida o por atender, desagregada por sexo.

Para 2021 se ha propuesto un presupuesto para el Anexo 13 de 128 mil millones de pesos, con un incremento nominal de 20.8 por ciento del recurso ejercido en 2019. Este Anexo tiene este año 89 programas y acciones y solo seis de ellos representan el 79 por ciento del gasto total, de ninguno de estos se dispone del padrón de población atendida o por atender.

Retrocesos

El compromiso con la igualdad de las mujeres de las y los titulares de la mayoría de las dependencias se ha debilitado. En 2021 en 17 de los 27 Ramos presentes en el Anexo 13, destinaron menos recursos que en 2018, a precios constantes. Esto contraviene el principio de progresividad de los derechos humanos.
Establece que para 2021 hay una concentración del gasto puesto que se ha propuesto para el Anexo de las Erogaciones para la Igualdad entre mujeres y hombres, un total de 128 mil millones de pesos, con un incremento nominal de 20.8 por ciento del recurso ejercido en 2019.

En los últimos años se advierte una concentración de los programas contemplados en este Anexo, con grandes montos de recursos en programas de origen importantes pero sin garantía de que hayan sido elaborados con perspectiva de género y en el marco de la gestión para resultados que mandata la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, los que carecen de lenguaje incluyente, de padrones de las y los sujetos de derecho desagregados por sexo, sin lo cual no pueden tener perspectiva de género, pues la definición de las poblaciones requiere de acompañarse de su cuantificación, para poder medir el cierre de las brechas de desigualdad que se logran con los programas que se instrumentan.

Es clara la falta de compromiso con las reservas ya señaladas para la información del PEF 2020, no definen el grado de compromiso de los titulares de los Ramos con la transversalidad para el avance de la igualdad sustantiva de las mujeres. Falta certeza de que los programas involucrados fueron elaborados con perspectiva de género, pues mayores niveles de gasto no lo garantizan. Para 2021 en este anexo participaron entes públicos de 27 Ramos. Registran un porcentaje significativo tres Ramos: Trabajo y Previsión Social (42%), Economía (41%) y Bienestar (38%). 14 Ramos no llegan al uno por ciento, siete Ramos presentan menos de 10%, y tres entre 15 y 20 por ciento.

Al enfatizar los retrocesos, advierte el estudio de Mira que en lo que va del sexenio se advierten dos comportamientos en la información presupuestal:

1.- Se está apostando a fortalecer el empoderamiento económico de las mujeres por los crecimientos significativos en los recursos destinados en Economía, Trabajo, Educación y Bienestar. No obstante, si los programas previstos no tienen perspectiva de género, los resultados no serán los esperados.

El compromiso con la igualdad de las mujeres de las y los titulares de la mayoría de las dependencias se ha debilitado. En 2021 en 17 de los 27 Ramos presentes en el Anexo 13, destinaron menos recursos que en 2018, a precios constantes.
Hay aumentos en el gasto total de los Ramos de Bienestar, Salud, Educación, Cultura y Turismo. Preocupa la falta de indicadores de impacto para evaluarlos y para determinar si en realidad tienen perspectiva de género. Preocupa el deterioro del presupuesto en el Anexo del Ramo 47 Entidades no Sectorizadas, porque ahí están los presupuestos de Inmujeres y el de mujeres indígenas. Medio ambiente, Fiscalía General de la República, Cultura, Instituto Nacional Electoral, Turismo y Salud reportan una acción negativa (no positiva) en contra de las mujeres pues en los Ramos crecen o decrecen mucho menos y en el Anexo todos ellos registran tasas negativas, en casi todos de dos dígitos.

Preocupa el recorte asimétrico en salud, con personal médico feminizado enfrentando la pandemia. Consterna a MIRA la desatención al campo, por la hambruna que puede venir por la pandemia, por ser la actividad que más empleo ofrece a los hombres y con la menor productividad de todas. La gobernanza está amenazada y se desmantela Secretaría de Gobernación SEGOB. La ciencia urge y CONACYT pierde peso, del que sería bueno conocer su programa de Becas de apoyo a madres mexicanas jefas de familia para fortalecer su desarrollo profesional, que no aparece en el Anexo 13 y en 2020 se le destinaron 78.3 millones de pesos, los que sin recortes, se han ejercido en su totalidad en el primer semestre de 2020.

De Trabajo y Previsión Social a pesar de sus aumentos sin lenguaje incluyente e indicadores de impacto desagregados por sexo no tiene la brújula para medir su eficacia en el avance en la igualdad de las mujeres.

Finalmente, se requiere precisar cuánto aumenta el presupuesto total en 2021 porque existe una diferencia de casi un billón de pesos entre Criterios Generales y Transparencia Presupuestal. En el primer caso crece en 2.4 por ciento y en el segundo aumenta en 24.3 por ciento, quitando la inflación con el primero decrece, con el segundo hay un crecimiento del gasto de más de 20 por ciento.

En el Anexo 13 de 2021 sólo seis programas significan el 79 por ciento del presupuesto total asignado, reitera, son los programas esenciales del presidente de la República. Existen dudas sobre si las Pensiones deben estar en este Anexo, nuestra respuesta es sí, pues es un derecho económico importante de la población mayor, con una brecha amplia para las mujeres, que de acuerdo al INEGI en 2020 el porcentaje de mujeres con pensión es sólo de 11.6 por ciento frente al 28.8 por ciento de los hombres.

Lo malo no es que estén, sino que no estén todos los que deben estar con sus indicadores correspondientes. De hecho, todos los programas gubernamentales deben realizarse con perspectiva de género, lo que les da derecho a ser parte del Anexo que debe ser el reducto de la transversalidad y de las acciones afirmativas, para acelerar el avance en la igualdad sustantiva de las mujeres.